Los trabajadores de la cultura cubana no se detienen. Con la mirada puesta en el fortalecimiento gremial y la defensa de los valores que sostienen la nación, la II Conferencia Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Cultura (SNTC), celebrada en La Habana el 31 de octubre y el 1 de noviembre de 2025, permitió articular un plan de acción que ya se materializa en territorio granmense.

Así lo confirma la actriz y directora artística Yamisleidis Reyes Beltrán, presidenta del Comité Provincial de la Uneac en Granma, quien valora el encuentro como un momento de madurez colectiva.
“Los debates realizados en la antesala de la Conferencia dejaron ver una organización que busca adaptarse a un contexto complejo, combinando el diagnóstico de problemas estructurales con la reafirmación de su papel ideológico”, expresó Reyes Beltrán.
Lejos de ser una queja estéril, esa evaluación se ha convertido en la base para desplegar alternativas concretas en la provincia.
Uno de los frentes en los que ya se concentran esfuerzos es el de las condiciones laborales y la estimulación económica.
El sindicato acompaña las gestiones para diversificar las fuentes de ingresos de los artistas y técnicos, potenciando su inserción en escenarios turísticos a partir de acuerdos que hoy se revisan para garantizar su cumplimiento.
También se impulsa la búsqueda de soluciones propias que permitan paliar la obsolescencia del equipamiento y la carencia de insumos, sin renunciar al rigor que exige la creación.
La dirigente subrayó que una de las prioridades es atender la fluctuación de personal hacia sectores mejor remunerados:
“Se trata de retener el talento no solo con mejores ingresos, sino también con un sistema de estimulación moral y condecoraciones que reconozca la entrega de nuestros creadores”, apuntó. En esa dirección, el SNTC intensifica la sindicalización de artistas y trabajadores no estatales, convencido de que ampliar la membresía es fortalecer la casa común de todos los que hacen cultura en el territorio.
La batalla por la calidad ocupa igualmente un lugar central en la agenda sindical. Las asambleas municipales y la propia Conferencia Nacional alertaron sobre manifestaciones de intrusismo profesional y prácticas que banalizan el producto cultural, como el uso indiscriminado de música grabada en espacios que demandan la ejecución en vivo.
Ante ello, el sindicato –en estrecha coordinación con la Uneac y las instituciones formadoras– deben ir revitalizando los programas de superación continua y defender el principio de que cada manifestación artística debe estar respaldada por la idoneidad de quien la ejerce.
Reyes Beltrán destaca que se es categórico al reafirmar que la cultura es “espada y escudo de la nación”, un concepto que guía el accionar cotidiano para contrarrestar las campañas mediáticas externas.
“No podemos permitir que se desdibuje nuestro papel como pilar de la Revolución. De ahí la insistencia en desterrar vestigios e inmovilismo y cambiar los métodos de trabajo para ser más efectivos”, enfatizó la actriz, dejando claro que la organización sindical se empeña en generar sus propios recursos sin perder la brújula ideológica.
Los acuerdos de la II Conferencia ya se traducen en acciones, y el testimonio de dirigentes como Yamisleidis Reyes Beltrán demuestra que, cuando se unen voluntad política y compromiso gremial, las dificultades se convierten en oportunidades para crecer.


