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Evaloquios: poetas frente al espejo, desbocadas y libres

Foto: Néstor Martí

Hay encuentros que nacen con nombres altisonantes, como Evaloquios, por ejemplo, y terminan convertidos en metáfora de la sobrevida y la resistencia.

Algo de eso ocurrió el pasado 26 de mayo, cuando una veintena de poetas, académicas, editoras, periodistas, investigadoras y gestoras culturales, se dieron cita en Nodo Habana para compartir versos, saberes y experiencias en torno a la promoción y divulgación de la literatura escrita por mujeres. Fue la quinta edición de Evaloquios y el cierre de una primera temporada de encuentros devenidos espacios para la celebración, la reflexión y la apuesta por el futuro.

Solo una poeta creativa e ingeniosa como Yanelis Encinosa Cabrera podía imaginar un lugar como este donde convergen voces dispersas con voluntad de incentivar, desde la lírica, un diálogo que construye puentes y hace a las mujeres cada vez más visibles y fuertes.

Solo una escritor creativa e ingeniosa como Yanelis Encinosa Cabrera podía imaginar un lugar para la poesía como Evaloquios. Foto: Néstor Martí

Desde noviembre del 2025, fecha del primer encuentro, a la fecha, el proyecto ha conquistado el apoyo de voluntades institucionales, artísticas y comunitarias que también han encontrado en la poesía un territorio común.

 

Mujeres frente al espejo

La jornada comenzó con las palabras de bienvenida de Katia Cárdenas Jiménez, en representación de la Dirección de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana; y de la anfitriona Patricia Rodda, gestora del proyecto de desarrollo local Sin Filtro, que tiene sede en Nodo Habana.

Katia Cárdenas Jiménez, directora de Gestión Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Foto: Néstor Martí

Cárdenas destacó la política impulsada por la OHCH para consolidar una estrategia de género coherente que permita indagar en las brechas que persisten en la sociedad cubana, particularmente en el ámbito de la gestión, preservación y conservación del patrimonio. Se busca además visibilizar la participación femenina en la sociedad y perfeccionar ese proyecto abarcador y hermoso que impulsó el Historiador Eusebio Leal.

Destacó que, a tono con esa estrategia, han nacido proyectos como la Red Colaborativa de Mujeres, Mujeres a Escena, y Evaloquios, insertados todos en esa voluntad institucional que reconoce como válido el alcance transversal que propone la perspectiva de género a los procesos culturales y comunitarios.

La actriz y poeta Patricia Rodda es la feliz anfitriona de los Evaloquios en Nodo Habana, sede del pdl Sin Filtro. Foto: Néstor Martí

Fue precisamente Rodda quien resumió uno de los sentidos más profundos del encuentro. “Después de la pandemia estamos viviendo en otra Habana”, dijo y la frase resonó durante toda la jornada, pues los Evaloquios responden también a esa necesidad contemporánea de reencontrarnos, de poner rostro a los nombres que durante años circularon en libros, publicaciones digitales y redes sociales.

 

Poesía como acto de paz

Buena parte de la sesión matutina estuvo dedicada al foro “Promoción y fomento de la literatura con enfoque de género desde la gestión cultural”, moderado por Encinosa. Participaron investigadoras, periodistas, editoras, poetas y gestoras culturales de Cuba, Argentina y Colombia, entre ellas Zaida Capote Cruz, Lirians Gordillo Piña, Carmen González Chacón, Irasema Cruz, Isely Rivero, Romina Funes, Yirama Castaño y Ana Núñez González.

El foro “Promoción y fomento de la literatura con enfoque de género desde la gestión cultural”, contó con la participación de investigadoras, periodistas, editoras, poetas y gestoras culturales. Foto: Néstor Martí

Las intervenciones recorrieron décadas de pensamiento feminista, promoción cultural y creación literaria.  Uno de los paneles más sólidos reunió a Zaida Capote, Lirians Gordillo y Carmen González Chacón.

La académica Capote recordó la larga tradición de estudios de género impulsada por la Cátedra Gertrudis Gómez de Avellaneda y cómo esos hallazgos investigativos han permitido cuestionar, de manera sostenida, esa lectura reduccionista que históricamente ha acompañado la recepción de la literatura escrita por mujeres:

—Es fácil reservar lo doméstico e íntimo a la literatura femenina. Pero cuando revisamos la obra de nuestras escritoras descubrimos preocupaciones universales, históricas y profundamente contemporáneas, aseguró.

La investigadora defendió además la necesidad de rescatar autoras olvidadas y recuperar publicaciones feministas que forman parte indispensable de la memoria cultural cubana.

El foro “Promoción y fomento de la literatura con enfoque de género desde la gestión cultural”, contó con la participación de investigadoras, periodistas, editoras, poetas y gestoras culturales. Foto: Néstor Martí

Desde el periodismo feminista, Lirians Gordillo compartió la experiencia acumulada por la revista Mujeres, de la Editorial de la Mujer, destacando los desafíos que aún enfrenta la comunicación con enfoque de género:

—La persistencia ha sido nuestra manera de seguir, sostuvo y definió el trabajo comunicacional como “un rasguño en la piedra”, imagen que sintetiza años de esfuerzo por ampliar espacios de representación femenina hacia dentro de los medios y la cultura.

Especial emotividad despertó Carmen González Chacón, quien reivindicó la presencia de la herencia africana en la literatura cubana contemporánea. Al presentar su experiencia con el proyecto Cimarroneando el verbo, defendió la oralidad, la memoria auditiva y los saberes transmitidos entre generaciones como fuentes legítimas de creación poética:

—Hasta que no entendamos que la nación es un arcoíris y que todos somos complemento, permaneceremos como colonia de la colonia, afirmó González y su reflexión conectó uno de los ejes recurrentes de la jornada: la necesidad de construir una literatura más diversa, inclusiva y consciente de las múltiples identidades que conforman la cultura cubana.

Un segundo panel presentó a la poesía como memoria, refugio, resistencia y posibilidad de encuentro, con experiencias de peñas y espacios compartidos donde la poesía es pretexto, hilo conductor, en torno a la cual se tejen redes de creación, afectos y compromiso.

El foro “Promoción y fomento de la literatura con enfoque de género desde la gestión cultural”, contó con la participación de investigadoras, periodistas, editoras, poetas y gestoras culturales. Foto: Néstor Martí

Aquí se supo de iniciativas como Espacio Tatuado, A voz baja, Cuento con café, Jam Poetic, ExpresArte y Leer en casa, esta última impulsada por Lely Carrasco junto a las escritoras argentina y colombiana Romina Funes y Yirama Castaño, con las que ha conseguido llevar la experiencia poética a más de 200 hogares y comunidades de Latinoamérica.

—Para nosotros la poesía es un acto de paz —afirmó Carrasco. Y la frase resumió el espíritu de la jornada.

 

Con versos propios y ajenos

La tarde dio cuerpo y voz a muchas de las ideas discutidas durante el foro. Se escucharon versos propios y ajenos desde la lectura intimista (o desbordada) de cada una de las participantes: Carmen González, Lely Carrasco, Damaris Benavides, Liliana Vilariño, Maritza Martínez, Lisandra Quirós, Gretchen Ledesma, Liudmila Peña, Romina Funes, Macarena Barahona, Yirama Castaño, Enna Osorio y Ana Núñez González.

La tarde dio cuerpo, y voz, a versos propios y ajenos. Foto: Néstor Martí

La gestora Maylet Uranga habló entonces de La Hora Infiel, el café literario que ha organizado en la vieja casona que una vez fue residencia al Obispo Espada en La Habana Vieja y hoy sirve de abrigo a libros de todas las épocas y autores: “Ninguno se vende”, aclaró.

En ese contexto evocaron textos como Mujer nueva, del poeta nacional Nicolás Guillen; Sexo, de la camagüeyana María Liliana Celorrio, y otros que transformaron el espacio en una cartografía emocional. Allí, además de estilos literarios diversos, confluyeron generaciones, emociones, percepciones de la vida…

 

Epílogo, nace un libro

El torrente que representan la virtualidad y los libros digitales no silencian el anhelo primigenio de cualquier escritor de acariciar “su” libro, por eso la noticia de que esta temporada de Evaloquios contará con un volumen impreso se convirtió en acto poético en sí mismo.

La edición será posible gracias al proyecto de cooperación internacional “Promoviendo la cultura como herramienta de transformación social en el Centro Histórico de La Habana, desde un enfoque de género, participación y sostenibilidad ambiental”, gestionado por KCD ONGD junto a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y con financiamiento de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad,

La compilación recogerá textos de las poetas que han participado en esta primera temporada del proyecto, convirtiéndose en memoria tangible de una experiencia que articuló creadoras, investigadoras, promotoras y lectoras en torno a la literatura escrita por mujeres.

En ese contexto de alegría compartida, la artista y fotógrafa May Reguera sumó un nuevo gesto: ofreció sesiones de retratos creativos para cada una de las autoras, aportando una dimensión visual que sin duda enriquecerá el volumen y la experiencia poética de las participantes.

Alguien dijo que estos Evaloquios son poesía en sí mismos. Y quizás sea la definición más exacta para retratar un proyecto que, más allá del hashtag con que se promueven en las redes sociales (#LaPoetaEnElEspejo) identifica a un grupo de creadoras que necesitan escucharse, reconocerse desbocadas y libres, con la poesía como esencia de ese hogar que las habita.

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