La cuarta edición del Festival Bayamo Creativo, dedicada a los jóvenes como protagonistas de emprendimientos y del arte joven, se consolida como una plataforma que une tradición, gastronomía y desarrollo territorial.
Beatriz Cedeño Armesto, directora del Centro de Interpretación del Patrimonio San Salvador, destacó que el evento busca “dar a conocer los mejores valores de la cultura y la gastronomía desde lo más autóctono de nuestras raíces, estimulando la creatividad, para lograr un mayor desarrollo de las industrias culturales en interacción con otros procesos económicos que permitan el desarrollo del territorio”.
La cita, convocada por la Oficina del Historiador de la Ciudad, aspira además a sumar fuerzas para declarar a Bayamo como Ciudad Creativa en la Gastronomía, un reconocimiento que otorga la UNESCO.
En ese sentido, Cedeño Armesto subrayó que las ciudades patrimoniales cubanas exhiben altos valores por su historia y su cultura, y la segunda villa fundada en el país no es la excepción.
“Contar con un espacio de socialización y talleres que posibilitan visualizar la presencia de todos estos atributos evidencia que es una ciudad viva que se renueva desde lo más autóctono de su patrimonio”, afirmó.
La identidad bayamesa se expresa con fuerza en su gastronomía, que hunde raíces en tradiciones centenarias y en un universo de sabores transmitidos de generación en generación. Esa riqueza culinaria, sustentada en productos locales y en el ingenio popular, resume buena parte del patrimonio inmaterial que hoy el festival defiende y proyecta hacia el futuro.
El evento reúne a un amplio grupo de auspiciadores que demuestra la articulación entre el sector cultural, las instituciones y los nuevos actores económicos.
Junto a la Oficina del Historiador figuran instituciones del sector de la cultura, la Asociación Culinaria de Granma, la Asociación Hermanos Saíz (AHS), la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y emprendimientos como Espiral, Restaurante Manegua, MultiSerf y la Asociación de Pedagogos en Granma.
La directora del Centro de Interpretación recordó que la primera edición del Festival tuvo un gran alcance comunitario y permitió visibilizar proyectos que recién comenzaban y que lograron consolidarse con el tiempo.
La tercera edición, por su parte, consiguió agrupar importantes emprendimientos gastronómicos que ya gozaban de reconocimiento en la ciudad e incrementó la presencia de instituciones culturales como el Consejo de las Artes Escénicas. “Contar en esta ocasión con la presencia de tantos colaboradores es posible precisamente por el resultado del Festival desde las anteriores ediciones”, concluyó Cedeño Armesto.