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Avilmat se atreve

Tal parece como si una luz roja intermitente encandilara el comportamiento de la economía en más de una veintena de centros de trabajo con pérdidas económicas en la central provincia cubana de Ciego de Ávila.

Enciende las alarmas el saldo total superior a los 72 millones 900 mil pesos, anotado este año en los registros contables de entidades de las ramas agropecuaria, azucarera, alimentaria, construcción, comercio, transporte, salud y cultura. Ninguna de las desafortunadas se llama Avilmat.

 

“Me entusiasma dirigir un colectivo innovador y profundamente humano”, declara Paulino Pérez Viera. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

No quiere eso decir que esté exenta de la insuficiente disponibilidad de combustibles, piezas de repuesto y energía eléctrica. La empresa avileña reconocida como líder de la industria nacional productora y comercializadora de materiales de construcción, enfrenta las mismas restricciones que las demás, aunque con el atrevimiento de transformar desafíos en oportunidades de crecimiento.

Confianza en el éxito es su eslogan comercial. Sin embargo, Paulino Pérez Viera, su director general, toma precauciones para rivalizar con las contracciones económicas y ser sincero con los lectores en calidad de delegado directo a las sesiones finales del venidero 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.

“Consolidamos en 2025 un sistema de gestión de la ciencia y la innovación”, ejemplifica acerca de una de las fortalezas que les posibilitó cerrar la pasada etapa anual con 24 millones 725 mil pesos de utilidades por encima del plan y abrir el actual segundo trimestre con más de 16 millones en ese indicador.

“Crecimos no solo en la producción de bienes y servicios el año anterior, también incorporamos, entre los nuevos renglones, los bloques y ladrillos ornamentales de yeso, las baldosas hidráulicas, las losas para falso techo y enchape, los bloques de hormigón de siete centímetros, los tanques de hormigón de 800 y mil 200 litros de agua, el carbonato de calcio, los separadores para el encofrado de las losas de hormigón y los dispositivos técnicos para la industria, gracias a la contribución de todos los trabajadores, de manera especial de los innovadores”.

 

–¿Crecimiento en medio de una crisis de recursos?

“Claro, no somos la excepción. Sin embargo, con solo el 17 por ciento del cemento recibido, del total que solicitamos para la fabricación de hormigones, por citar un ejemplo, su comportamiento fue favorable porque utilizamos como variante el mortero de construcción tipo III, logrando modificar las normas sin afectar la calidad en la fabricación de bloques, losetas hidráulicas y morteros especiales”.

 

Destaca el director general de la avileña Empresa de Materiales de Construcción que la unidad empresarial de base (UEB) Hormigón y Terrazo sobresale en la producción de alimentos para el autoabastecimiento, al incorporar cerdos al módulo de cultivos varios, y preparan condiciones para la crianza de conejos y carneros. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

Tampoco, según Pérez Viera, las contingencias bloquearon los compromisos de entrega de piedra triturada, arena y otros áridos, elementos para paredes y pisos; sí disminuyeron los volúmenes de yeso triturado dada la baja demanda del producto por parte de las fábricas de cemento del país, y el yeso calcinado destinado a tizas escolares, debido al inestable suministro eléctrico, aunque se cumplió el encargo estatal de estos renglones.

“Los resultados fueron el reflejo de un desempeño integral en relación con el abastecimiento a los programas de construcción de viviendas, la venta de materiales en las tiendas del Mincin, las inversiones y el desarrollo turístico de la cayería Norte avileña”, subrayó.

Así se avanzó de la mano de una efectiva gestión económico financiera, el desempeño de siete sistemas de pago y la atención integral a los trabajadores, combinación idónea para elevar la productividad del trabajo y recibir a cambio un salario promedio mensual por trabajador de más de 23 mil 400 pesos.

“El alto nivel de motivación de nuestros compañeros de labor –enfatizó Paulino– facilitó el logro de un modelo ejemplar de responsabilidad social empresarial, vinculado a la remodelación de salas del hospital provincial Antonio Luaces Iraola, la atención a 10 circunscripciones como parte del trabajo comunitario integrado, el embellecimiento de espacios públicos en la ciudad, el apoyo con productos alimenticios a la población, el aporte monetario a programas de la salud y la solidaridad hacia personas damnificadas por fenómenos meteorológicos, unido a todo ello el sobresaliente cumplimiento de las tareas sindicales”.

 

 

Merecieron recientemente trabajadores de Avilmat la Orden Lázaro Peña de III Grado por méritos extraordinarios. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

Considera el directivo que la mejor manera de decir es seguir haciendo durante el presente año para afianzarse en el incremento de la eficiencia productiva, el mejoramiento de instalaciones y equipos, más gestión económica y financiera, y el perfeccionamiento del control interno, principales objetivos empresariales.

Afirma que lo entusiasma más dirigir un colectivo profundamente humano, innovador y arraigado en cada tarea, méritos que les facilitaron los reconocimientos recientes: la categoría superior de Vanguardia Nacional por ocho años consecutivos, la medalla Jesús Menéndez y la Orden Lázaro Peña de III Grado.

“Avilmat se atreve”, acentúa Paulino y asegura que llevará al Congreso obrero las vivencias de la laboriosa gente que le acompaña día a día en el escenario laboral.

 

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