Una representación de trabajadores afiliados al Sindicato de Energía y Minas en Sancti Spíritus, de los sectores más golpeados por la hostilidad y el recrudecimiento del cerco energético del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, condenaron este jueves, el hostigamiento imperial sobre la Mayor de las Antillas y la injusta acusación presentada por el Departamento de Justicia estadounidense contra el líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Durante un matutino especial efectuado en la Empresa Eléctrica Provincial, Dayami Oliva Pineda, directora de la UEB Geysel Sancti Spíritus, resaltó la injusticia de esa política. “En la piel de todos los cubanos la estamos sintiendo” y catalogó como una provocación las calumnias proferidas este 20 de mayo sobre el General de Ejército.
“La política hostil del imperio ha sido por décadas, pero se ha recrudecido con la actual administración de la Casa Blanca con la intensión de someter y asfixiar a nuestro pueblo con carencias y penurias y culpando a la máxima dirección de nuestro país. En todo momento decimos levanten el bloqueo y verán la voluntad de un gobierno revolucionario al servicio de su pueblo”, sentenció Mailén Gómez Casdelo, miembro del secretariado del Comité Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
La dirigente sindical argumentó que a partir de la vinculación directa con los colectivos laborales espirituanos, se constata una mayoría que apoya la declaración del Gobierno Revolucionario contra la injusta acusación. La historia es testigo de la realidad y de esos hechos ocurridos en 1996.
Como un “acto de cinismo, infame, injusto y carente de fundamento legal y moral” catalogó Reinaldo Montero Méndez, jefe de Despacho de la Empresa Eléctrica en Sancti Spíritus la imputación contra Raúl. “Aquí estamos los trabajadores firmes y dispuestos a defender a la Patria.
Beatriz Rodríguez, trabajadora de la Empresa Eléctrica, también repudió la campaña difamatoria contra el General de Ejército, se refirió a esa acción como una patraña imperial para cocinar un pretexto para justificar una posible agresión militar a Cuba.