Mi barrio es de todos, y también de cada uno. Por eso, lo que hagamos concierne a cada vecino, al niño que apenas quiere estar en su casa y escapa de sus mayores para irse al juego de bolas o de pelota en la misma calle donde los autos transitan sin tomar todas las precauciones. Y también es del viejo que prácticamente no sale de su hogar y necesita de una ayuda que no siempre tiene.
Mi barrio, que es como decir todas las cuadras que circundan mi casa, es de las mujeres que temprano en la mañana, tras preparar a los pequeños para sus escuelas, llegan a sus centros laborales luego de la batalla por “agarrar” un transporte que las acerque a su destino.
Pero mire usted, el barrio es también de quien no te deja descansar, porque se creen dueños absolutos y ponen su grabadora o bocina a todo volumen con el reguetón de moda, sin pensar en lo que fastidian las notas de una cornetica fuera de hora, como en el antológico filme de Juan Padrón.
Nunca podríamos mencionarlos a todos, pero en el barrio está el ingeniero y el pelotero, el plomero y la enfermera, el albañil y el abogado, el que vende maní, la jabita de pan a 250 pesos, o el paquete de café que alguien le trajo del oriente cubano o de Miami, así como los que prefieren dejar pasar su tiempo haciendo cuentos en el contén de la calle hasta altísimas horas de la noche.
Estamos todos, algunos desde que nacieron, otros que llegaron ayer y ya se creen dueños y los que nadie conoce, pues llegan tarde y se van temprano, pero aparecen cuando menos nos imaginamos, quizás en la mañana dominical ante la convocatoria del presidente del CDR u otro cualquiera para chapear o limpiar la calle, algo que se ha olvidado en muchísimos barrios.
Es de los escenarios que más se erigen ante las escaseces, el apagón, la falta del pan de todos los días y la cola casi interminable en el cajero o la sucursal bancaria, por solo mencionar algunos frentes de combate.
Ese barrio de tantas batallas por el bien de todos, de la reunión cederista o del Poder Popular, de la vecina que cansada por tantos quehaceres recorre otras viviendas para informar sobre la última orientación de la doctora del consultorio, es de los escenarios que vibraron por estos días con la Firma por la Patria.