Son puestos laborales solo para hombres, solía decirse en la matancera central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras. Clasificar así algunas plazas era tradición en un sector energético cuyas complejidades y peligros se asociaban con el sexo masculino.
En el mayor y más eficiente bloque unitario de Cuba aseguran que el estereotipo es cosa del pasado. El cambio en la gestión de los recursos humanos hoy enseña una plantilla de más de 400 cargos, 136 de los cuales lo ocupan mujeres, algunas de ellas en lugares relevantes de los procesos productivos o en grupos técnicos.
Del asombro a la aceptación
Fue en octubre del 2011 cuando la ingeniera industrial Yissel Morejón Pérez comenzó allí su vida laboral, para convertirse así en la segunda mujer que llegaba a desempeñarse en su actual área de trabajo.
“Este es un centro de operarios, técnicos y profesionales muy competentes y yo no podía desentonar… Me dediqué a cumplir bien la parte que me tocaba”, narra la especialista principal de la unidad empresarial de base, encargada de la planificación de algo tan estratégico como los mantenimientos y del control de la ejecución de los equipos, de las inspecciones.
Es una labor bien sacrificada, no solo en lo cotidiano, con horarios irregulares, a veces no se sabe cuándo tocará salir o regresar a casa. Si hay rotura las complicaciones de tiempo aumentan. Tengo bajo mi dirección 15 especialistas y satisface mucho que mujeres y hombres luchemos de tú a tú por lograr el propósito que nos une: mantener el bloque en línea o sincronizar en el menor tiempo posible en caso de haber una avería o salida planificada.
Integrante del buró sindical de la CTE, su vocación de defensa de los trabajadores, de atenderlos bien para garantizar estabilidad, se hace notar en ella. En especial esa manera suya de exigir, de pedir explicaciones cuando entiende que al colectivo se le ha negado algún mérito o de responder en el espacio físico o virtual a quien ponga en dudas “lo que aquí hacemos para que siga generando una central con 38 años en explotación, cuando su vida útil es de unos 35”.
A Yissel le duele que se ignore esa dramática lucha librada contra los efectos de la guerra económica, financiera y comercial del Gobierno de los Estados Unidos, que “tanto daño hace a la planta, por privarla de comprar piezas y equipos para acometer aquí el mantenimiento capital pendiente. Y los apagones, ¡cuánto sufrimos todos por los apagones!”, razona con cierta tristeza.
Rubén Campos Olmos, hasta hace poco director de la CTE, reconoce en Yissel a una muchacha de referencia para sus compañeras, una inspiración. “Se lo ha ganado. Es un puntal, ha construido ese prestigio… Y cuando ha tenido que rebelarse, también lo ha hecho”.
Y ella le devuelve el cumplido agradeciendo a Campos las oportunidades que les brindó a las mujeres de allí, y también a Nicolás Liván Arronte Cruz, en sus tiempos de titular del Ministerio de Energía y Minas. “Somos respetadas y queridas aquí”.
Hace muy poco fue noticia que la ingeniera industrial Bárbara Marrero Otero, del área de Producción, se convertía en la primera operadora de centrales eléctricas en la historia de la termoeléctrica Guiteras.
“Es admirable cómo desafían obstáculos para aportar a la eficiencia de los mantenimientos, a la innovación y, particularmente, a la transformación del entorno laboral desde el fomento de una cultura de la igualdad”, considera Yanlys Yanet Durán Gómez, secretaria general del Sindicato Provincial de Energía y Minas.
Lilian García Luejes, especialista en Mantenimiento Industrial, comenzó un año después que Yissel… En esa magia de inspecciones compartidas, desafíos en sitios de gran peligro, y en otras complicidades, la planta hizo lo suyo. La jefa terminó siendo amiga, hermana, tía de sus dos pequeños, y ejemplo.
Quizás ayer, Día de las Madres, Lilian volvió a ser consuelo. Esos domingos suelen ser los más tristes para Yissel y es entendible. No ha podido tener hijos. La atienden en La Habana. Es un proceso lento, demasiado… Siente que se le va el tiempo, pero “no me rindo”. Ya tiene 38 años, curiosamente la misma edad de la CTE Guiteras.