
En su edición 33, el megaevento artístico impulsado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, se creció ante las dificultades económicas y logró aglutinar en siete días a la vanguardia creadora de Cuba y a invitados del hermano país de México.
Del 2 al 8 de mayo, la conocida Ciudad de los Parques pasó, en pocas horas, de los colores del desfile proletario a una efervescencia artística que ocupó plazas, calles e instalaciones con danzas, teatro, proyecciones fílmicas, descargas trovadorescas, ventas de libros y exposiciones de artes plásticas.
La columna vertebral del evento romero fue, una vez más, el Congreso de Pensamiento y Premio para Jóvenes Investigadores Memoria Nuestra, espacio dedicado en esta ocasión a los 40 años de la AHS y al pensamiento intelectual del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Ese espacio teórico, que sesionó en la sala Revolución del Museo Provincial La Periquera, contó con una apertura de lujo a cargo de Katiuska Blanco Castiñeira, biógrafa de Fidel, quien impartió la conferencia magistral Historias de Alejandro.
La destacada periodista abordó la etapa del Líder Histórico de la Revolución entre 1926 y 1945, años primigenios en los que se fue forjando el Fidel que tiempo más tarde cambiaría para siempre a Cuba y América.
Memoria Nuestra acogió además disertaciones sobre el papel de la Casa Museo Hermanos Saíz en la creación y desarrollo del arte joven en Cuba; el impacto de la obra del Comandante en Jefe en la construcción de la identidad nacional; además de otros temas como identidad cultural: reflejo de la memoria colectiva.
En la clausura del Congreso Yasel Toledo Garnache, presidente nacional de la AHS, ofreció la conferencia Los 40 años de la AHS: Un camino de herejías y sueños.
El dirigente repasó la historia de una organización que, expresó, posee una impronta indisoluble en el panorama cultural cubano.
Recordó los orígenes más difíciles de la Asociación y destacó cómo ha logrado sobreponerse siempre: “La AHS nunca ha escogido lo más fácil”, y subrayó que en cada momento de crisis la organización ha apostado por la calidad artística.
En declaraciones a la prensa, Toledo Garnache se mostró particularmente emotivo al evaluar el impacto de esta edición romera. “El corazón de la AHS es demasiado fuerte, el alma de este Festival Internacional de Juventudes Artísticas es verdaderamente muy especial y hace que mantenga esa fidelidad a la belleza”, afirmó.
Insistió en la lección que dejó la edición 33: “Estas Romerías han demostrado que no importa cuán difíciles son las circunstancias. Cuando de verdad hay voluntad, cuando hay capacidad, cuando se unen muchas personas y hay tanta pasión se puede lograr lo que uno se proponga”.