El miembro del Buró Político del Partido, General de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), jefe del Estado Mayor General; el miembro del Comité Central del Partido y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales, Emilio Losada García, y el excelentísimo señor embajador de la Federación de Rusia, Víktor Viktorovich Koronelli, presidieron la conmemoración en Cuba del aniversario 81 de la victoria sobre el fascismo.
En el Mausoleo al Soldado Internacionalista Soviético, en la zona oeste de La Habana, estuvieron además el presidente de Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González Llort, y los embajadores de las repúblicas de Belarús, Vitali Barchuk, y Azerbaiyán, Ruslan Rzayev, así como el segundo secretario de la representación diplomática de Kazajstán, Galimzhan Nurmagambepov.
En la ceremonia fueron colocadas ofrendas florales de las FAR, Rusia, Belarús, Azerbaiyán y el ICAP para homenajear a los soldados del Ejército Rojo, los cuales llevaron el peso fundamental de la lucha contra el fascismo alemán, el arma que blandió el capitalismo en el fracasado intento de destruir a la Unión Soviética, el primer estado de obreros y campesinos del mundo.
«Fueron los que pasaron las pruebas más duras de la guerra, liberaron a Europa del fascismo y trajeron la anhelada paz al mundo», subrayó el embajador de la Federación de Rusia.
Recordó que la antigua Unión Soviética derrotó al fascismo con el sacrificio de 27 millones de sus ciudadanos, casi la mitad de ellos militares.
«Nuestro sagrado deber es preservar la memoria histórica sobre la hazaña de nuestros abuelos y bisabuelos», afirmó Víktor Viktorovich Koronelli.
«Recordar que el mundo fue salvado por el soldado soviético y junto a nuestros amigos cubanos unir esfuerzos en la lucha contra las manifestaciones contemporáneas de nazismo y neonazismo», subrayó el diplomático.
Por su parte, el jefe de Dirección en el ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), general de brigada Carlos Rodolfo Rodríguez Abreu, afirmó que la victoria sobre el fascismo mantiene una extraordinaria vigencia en las condiciones actuales «cuando los Estados Unidos quieren imponer a los países del Tercer Mundo, incluso por la fuerza, su visión, estilo de vida y gobierno, ignorando el Orden Mundial, basado en leyes, surgido tras la Segunda Guerra Mundial.»
Subrayó que los pueblos del mundo deben mantenerse unidos para preservar su libertad e independencia.
«Cuba, una nación soberana e independiente, amante de la paz, se enfrenta hoy a ideas fascistas provenientes del gobierno norteamericano, que amenazan con destruir la obra que, con tanto sacrificio, hemos construido y preservado durante 67 años.»
«Ante esas amenazas permaneceremos firmes, convencidos de que nada ni nadie podrá detener la obra de la Revolución cubana», sentenció.
Los asistentes a la ceremonia honraron con rosas a combatientes internacionalistas soviéticos que cumplieron misiones en Cuba, como el general de Ejército Issá Alexandrovich Plíyev, jefe de la agrupación de tropas de la URSS que estuvo en la isla durante la Crisis de Octubre de 1962.
También a la tripulación de un bombardero estratégico Tupolev Tu-95 accidentado en el Océano Atlántico tras despegar de la base aérea de San Antonio de los Baños, ubicada en la actual provincia de Artemisa, así como a los 68 oficiales y soldados muertos en la nación caribeña y cuyos restos atesora el mausoleo como expresión de la amistad y fraternidad entre Cuba y Rusia.