Icono del sitio Trabajadores

Rob Miller, un hijo de esta tierra

Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

Rob Miller, director de la Campa­ña de Solidaridad con Cuba en el Reino Unido, fue uno de los más de 700 delegados extranjeros que compartieron con el pueblo cu­bano las celebraciones por el Día Internacional de los Trabajadores. Su voz, como la de tantas otras, se alzó para demostrar lo que el Pre­sidente Díaz-Canel sintetizaría horas después: “La fuerza cubana se multiplica gracias también a la solidaridad”.

Su compromiso latió firme du­rante el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba, efectua­do el pasado sábado en el Palacio de Convenciones de La Habana, un evento que reunió a cientos de per­sonas, cubanos todos de corazón. En su testimonio quedó claro que su apoyo no es un gesto ocasional, sino parte de un movimiento global de gran fortaleza.

Al conversar con él, se aprecia que no expone números al azar. Su campaña Cuba Sí ha reunido más de medio millón de dólares, monto que le permitió el envío de 10 contenedores al país: siete de ellos, cargados de medicamentos e insumos sanitarios, y los tres restantes con alimentos. “No es caridad —subrayó— es solidari­dad”. Detrás de este esfuerzo se encuentra el trabajo de más de 5 mil miembros directos que, a tra­vés de 23 afiliaciones, movilizan a 4 millones de sindicalistas en toda la nación británica.

Como otro hijo de esta tierra, Miller, quien en el 2022 fue condeco­rado con la Orden de la Solidaridad, expresó que sus visitas han sido nu­merosas, pero esta tiene una conno­tación especial en el año del cente­nario de Fidel. “Cuba vive —declaró con voz enérgica— por su hermoso pueblo, su historia y su programa social. Es una nación que existe y es importante para el mundo”.

Durante su estadía llevó ayuda a policlínicos, hospitales, escuelas y comunidades de la capital. “A cada sitio que vas —describió— observas a su gente trabajando con amor por los pacientes y por los niños. Es una experiencia única porque puedes apreciar a un país que resiste ante los obstáculos, sin importar las amenazas, y continúa defendiendo su Revolución”.

Al referirse a las nuevas políti­cas de agresión desplegadas apenas unas horas antes por el Gobierno estadounidense, tras la firma de una orden ejecutiva que recrudece el cerco, explicó con naturalidad: “En esta tierra hay unidad, huma­nidad, valentía, resistencia y forta­leza. Aquí las personas están en el centro del proyecto; y eso, para mí y para otros, es un faro. Ellos pueden ser el eje del mal, pero contra Cuba no podrán”.

Con tres décadas dedicadas a la solidaridad, y aunque las ca­nas ya asoman, reafirmó: “Vamos a luchar en nuestros países y aquí también. Estamos con ustedes hoy, mañana y siempre”.

Compartir...
Salir de la versión móvil