De adolescente tuve que utilizar un corsé ortopédico porque padecía de una escoliosis. Por aquel tiempo conocí a una pequeña anciana que caminaba muy encorvada y me sorprendí cuando me dijeron que en su juventud había sido alta de estatura.
¿Cuáles son estas deformidades de la columna vertebral y qué hacer ante la presencia de alguna de ellas?
Escoliosis, cifosis y lordosis
La escoliosis, la cifosis y la lordosis son tipos de curvaturas de la columna vertebral que se apartan de la alineación normal de esta.
La escoliosis consiste en una curvatura lateral en forma de S o C, en la cifosis la curvatura es hacia adelante y en la lordosis hacia adentro.
En algunos casos, la desviación de la columna puede ser idiopática, lo que significa que la causa exacta no está clara.
No obstante, puede afirmarse que la escoliosis se presenta más en la infancia y la adolescencia, que, en la adultez, puede ser congénita o adquirida por malas posturas, problemas musculares o neuromusculares, lesiones, infecciones o determinadas enfermedades.
En la cifosis influyen trastornos del crecimiento óseo, la osteoporosis, malos hábitos posturales, y afecciones, entre otros motivos.
La lordosis tiene entre sus orígenes también problemas musculares, obesidad, embarazo, enfermedades degenerativas de la columna vertebral o afecciones como la espondilitis anquilosante.
¿Qué hacer ante estas deformidades? Lo primero es acudir a un ortopédico quien determinará la conducta a seguir en dependencia de la desviación de que se trate.
Tratamiento a tiempo y personalizado
El paciente aquejado de estas deformidades cuenta con un arsenal terapéutico a su disposición que se indica de forma personalizada, ya que depende del tipo de alteración de la columna, la causa que la provoca y el estado del enfermo, si es leve o grave.
Teniendo en cuenta esto se puede recurrir a medicamentos, ejercicios y terapia física, o la cirugía en los casos más complicados.
El fisioterapeuta, previa evaluación del ortopédico está en condiciones de aplicar ejercicios encaminados a mejorar la alineación de la columna, fortalecer los músculos aledaños y mejorar la postura.
Son muy importantes las orientaciones para corregir las posturas, tanto al sentarse como estar de pie y caminando.
Recordaba al inicio de este texto el uso que me indicaron de un aparato ortopédico para corregir la curvatura de la columna lo que es más efectivo cuando el paciente está en fase de crecimiento, pero constituye una opción de tratamiento.
También se utiliza la tracción y manipulación de la columna por profesionales capacitados.
Los medicamentos sin indicados para combatir el dolor o la inflamación que acompañan a estas alteraciones.
La cirugía se reserva como última opción en los casos más complicados.
Lo fundamental es no dejar que estos problemas prosperen sino acudir al médico para que indique qué hacer, de lo contrario el trastorno puede afectar seriamente la calidad de vida del paciente y provocarle serias limitaciones físicas.