La Patria manda, nosotros obedecemos, tal constituyó idea suprema para el Héroe Nacional cubano, José Martí, quien además definiera el concepto en su mayor altura al expresar que Patria es más que un pedazo de terreno sin libertad y sin vida; es comunidad de intereses…fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas”, clamó el Apóstol y en la mañana de hoy, en bloque apretado, los más de 750 trabajadores por cuenta propia de la emblemática Feria del Puente de 100, en La Habana, hicieron propio el sentimiento martiano.

Sencillo, espontáneo, cargado de simbolismo, resultó el encuentro allí realizado, donde entregaron, en alegórico y a la vez representativo acto de fe, su firma por la Patria.

No como acción belicosa en momentos de real amenaza militar, sino una firma que demuestra el afán por la vida de los cubanos todos, principalmente nuestros niños y padres, quienes más sufrirían como consecuencia de la infame bravuconería de los enemigos de siempre, en fin, por todos los que habitamos esta tierra que se niega a claudicar.

Osnay Miguel Colina, miembro del Comité Central del Partido y Presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC, encabezó el encuentro y dio a conocer la declaración de esa organización sindical y de todos los trabajadores cubanos, “que viven horas de definición y amor a la tierra que nos vio nacer… firmes y convencidos de que venceremos la adversidad, sea cual sea. Fidel nos convocó a emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos. Y eso hacemos en el año que celebramos su centenario”, destacó.
“Esta firma es para defender la paz, a nuestra familia, a nuestros vecinos”, dijo Jorge Gutiérrez, secretario del sindicato entre los trabajadores del lugar.
Una veterana entre los trabajadores por cuenta propia, Migdalia Naranjo, quiso expresar su sentir. “No permitamos que nadie venga a mancillar esta tierra que es nuestra. En las manos de ustedes los más jóvenes está la obligación de mantener todo lo que se ha logrado”.

Mabel Rodríguez Galbán, de los más de 300 contratados en el lugar, muy nerviosa, según su decir, quiso expresar su idea: “Como trabajadora no puedo más que decir un Sí grande por Cuba, por la Revolución”.
Mientras Karina Fuentes, joven sindicalista, destacó que para firmar ha venido por propia voluntad, para ratificar el deseo de que “no queremos la guerra, deseamos la paz para nuestra familia, hijos y padres, que la educación y la salud sigan progresando”.

Finalmente Jorge Luis Sánchez, vendedor de artículos religiosos y secretario de la sección sindical 1, “quiero hablar con mucha claridad ante mis compañeros de labor, la Patria y la Revolución siempre podrán contar con nosotros”.
En todos, la frase que preside la celebración del próximo Primero de Mayo: La Patria se defiende.





