La solemnidad y la emoción suelen ir de la mano, a duras penas los ojos enrojecidos de Boris Luis Acosta Pérez contenían las lágrimas cuando recibió en su pecho la medalla Jesús Menéndez, impuesta por Rubén Llloga Sixto, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en la provincia Pinar del Río.
El rostro de Acosta Pérez, afiliado al Sindicato de los Trabajadores Civiles de la Defensa, destacaba entre el resto de los condecorados, no por un rasgo significativo, sino porque el rictus de dureza alrededor de la boca contrastaba con una mirada intensa, el primero, efecto del esfuerzo por contener el llanto y es que, para él, la jornada de entrega de medallas tuvo una connotación especial…
Con Gregorio Acosta Rodríguez, otro de los 22 que recibieron “la Jesús Menéndez”, comparte mucho más que méritos similares; es portador de los genes de un hombre, que, por su permanencia y entrega en el sector del Comercio, la Gastronomía y los Servicios “le depositan toda su confianza” sus compañeros de la Empresa Provincial de Alojamiento y Gastronomía (EPAG).
Un abrazo de padre e hijo fue el colofón para un momento que emocionó a todos los presentes en el acto solemne que tuvo lugar en el salón de Los Pasos, de la sede del Comité Provincial del Partido, con el propósito de entregar 34 condecoraciones a trabajadores de distintos sectores, de los servicios y la economía, con trayectoria relevante.
María Elena Camero González, profesora de Ciencias Sociales en la escuela militar Camilo Cienfuegos fue la única que recibió la Orden Lázaro Peña de II Grado, mientras que la de III Grado fue impuesta a nueve afiliados del Sindicato de Trabajadores Civiles de la Defensa y una del de Salud.
Dos colectivos recibieron las banderas que los acreditan como Vanguardias Nacionales: Unidad Empresarial de Base (UEB) Gases Industriales y la Empresa de Recuperación de Materias Primas Pinar del Río (ERMPPR).
Las máximas autoridades políticas y administrativas del territorio presidieron el acto, en el que las palabras de clausura estuvieron a cargo de Yariel Cruz Gavilán, integrante del secretariado provincial de la CTC, afirmó que las condecoraciones entregadas son una expresión del agradecimiento del pueblo “a quienes, desde el anonimato de la fábrica, el campo, el hospital o la escuela, han convertido el deber diario en proeza.”