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Cuba quiere la paz, pero no conoce el miedo

Bien temprano en la ma­ñana, las arenas de Playa Girón fueron testigos de una historia que se renue­va. Tras la victoria hace 65 años frente a una invasión mercenaria, financiada y entrenada por el Gobier­no estadounidense, los cu­banos ratificamos que el compromiso hoy, ante ame­nazas militares y bloqueos energéticos, es el mismo: vencer.

El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel junto a Nemesia Rodríguez. Foto: Estudios Revolución

Ofrendas florales a nombre del General de Ejército Raúl Castro Ruz; del Primer Secretario del Comité Central del Par­tido Comunista de Cuba y Presidente de la Repú­blica, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y del pueblo de Cuba fueron colocadas ante el monumento exis­tente en el Museo Memo­rial Playa Girón, con los nombres de los mártires de la epopeya.

Aquel extraordinario triunfo constituye una de­claración permanente de dignidad nacional, enfati­zó en las palabras centrales del acto por la efeméride, Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y Secretario de Organi­zación del Comité Central del PCC, quien recordó que han transcurrido 65 años desde que, en esas mismas arenas, mercenarios al ser­vicio de la potencia más poderosa de la historia cre­yeron que podrían aplastar en cuestión de horas a la naciente Revolución.

En menos de 72 horas los invasores fueron derro­tados, la victoria de Playa Girón fue la síntesis per­fecta de dos fuerzas indi­solubles, un pueblo conver­tido en milicias y un líder con la visión de un gran es­tratega que supo encarnar la voluntad de lucha, resal­tó Morales Ojeda.

El sentimiento colectivo de rechazo a las amenazas y defensa de nuestra sobe­ranía se ha hecho patente de forma contundente en el llamamiento realizado por las organizaciones de la so­ciedad civil revolucionaria cubana, las cuales junto a la Asociación Cubana de las Naciones Unidas han levantado su voz para que la solidaridad, el sentido de justicia y las razones de esta nación se multipliquen en todo el mundo, expuso Morales Ojeda.

Con el legado de los combatientes de Girón los convocamos desde hoy y durante los próximos días a plasmar sus firmas en apoyo a este llamado que constituirá una muestra contundente de respaldo en contra del genocidio que significa el bloqueo y el profundo deseo de nues­tro pueblo de construir un futuro próspero y vivir en paz, afirmó.

Mi firma por la Patria se ha denominado este acto democrático, revoluciona­rio y legítimo, que es tam­bién un compromiso con los que cayeron en defensa de la independencia y el socia­lismo en estas mismas pla­yas, aseguró el dirigente.

“La batalla de hoy es por superar las dificulta­des, con la recuperación paulatina de la economía y por el perfeccionamien­to del socialismo cubano. Y esa batalla, como la de Girón, la ganaremos con unidad, con conciencia, con creatividad y con tra­bajo. Cuba quiere la paz y promueve la paz, pero no conoce el miedo. No va­cilaremos en arriesgar la vida y sacrificarla si fue­ra necesario por la Patria, la dignidad conquistada”, sentenció.

Como es tradicional en los tributos que se realizan en esta fecha en la Ciénaga de Zapata, en la represen­tación del pueblo se encon­traba Nemesia Rodríguez, sobreviviente civil de la invasión mercenaria, así como combatientes y mi­licianos de las provincias de Cienfuegos y Matan­zas que participaron en la epopeya.

Al terminar el acto polí­tico-cultural se rubricaron las primeras firmas por la Patria, encabezadas por la del Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez y la de los principales dirigentes del Partido y el Gobierno, así como parte del pueblo con­centrado para la ocasión.

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