Un orgullo que irradie
Los 200 delegados agramontinos se reunieron en la Escuela Provincial del PCC para desarrollar la Conferencia Provincial 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y concluir así el proceso orgánico del evento en el territorio.
El informe fue claro: Camagüey tiene muchas debilidades, pero también fortalezas y aunque la organización funciona, quedan escollos que limar. Los presentes convocaron a reforzar la labor sindical desde la base, a concretar acciones, a no continuar justificando los problemas con que hay que capacitarse y a no doblegarse ante cualquier dificultad.
Sobre esto habló el usufructuario esmeraldense Maikel García Cruzata, quien explicó, además, “que no son tiempos de esperar a que nos den las cosas para producir. La comida es importante, por lo que debemos sacrificarnos para garantizarla, y si a las tres de la madrugada llega la corriente, a esa hora se riega.
“Y si no hay plaguicidas, apelamos a otras variantes como la tabaquina o el nim. El punto es producir algo y entregar comida”.
Muchos coincidieron en que esos impulsos y motivaciones requieren de dirigentes sindicales con firmeza y dignidad o, como añadió Osnay Miguel Colina, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso, que tengan “una fuerza ideológica y orgullo de pertenecer que irradie a los demás”.
Solo así, con ejemplaridad y con un adecuado uso del sistema de condecoraciones se podrá contar con trabajadores más motivados a asumir tareas claves de la economía y los servicios.
La afiliación, el trabajo político-ideológico, la realización de asambleas sindicales diferentes, la necesidad de mostrar a Cuba en las redes sociales y defenderla, así como la de rescatar los sitiales históricos en los colectivos laborales y no obviar la historia local, fueron otros temas analizados
En las palabras de clausura, Walter Simón Noris, primer secretario del PCC en el territorio, exhortó a los representantes del movimiento sindical a impregnarse de energía, pues “son la fuerza con la que cuenta el Partido para seguir avanzando. Y más en tiempos tan diferentes como estos, en los que hay que saber conducir a los trabajadores”.
Termoeléctrica 10 de Octubre
Los trabajadores: fuerza motora
Cuando Orlenis Calderín Sánchez, secretario del buró sindical de la Central Termoeléctrica 10 de Octubre de Nuevitas, se paró en la Conferencia y dijo que sus compañeros habían montado en menos de 24 horas los fotovoltaicos del Banco de Crédito y Comercio, muchos se quedaron asombrados.
¿Qué hacían ellos realizando algo que no les correspondía? Se preguntaron muchos con las miradas, pero, como argumentó con sus palabras Orlenis, los más de 630 trabajadores de la entidad no saben hacer otra cosa que entregarse y cumplir cualquier tarea que se les asigne.
“Lo más importante de la 10 de Octubre —dijo— es el capital humano. Ellos son los que sostienen al caballo de batalla de la generación eléctrica en Cuba. Llegan a las seis de la mañana y están a pie de obra sin pensar en cuándo hay que terminar”.
El orgullo por su gente se le notaba a Orlenis, quien además contó sobre la labor innovadora de la CTE, donde con más de 310 aniristas todos los años se hacen innovaciones con alto impacto, reducen importaciones y apoyan la economía.
Ellos no dejan de trabajar, aunque es cierto que están desmontando la unidad 4 como paso previo al proceso inversionista que acometerán, la 6 solo aporta 84 megavatios y la 5 está en un mantenimiento parcial ampliado que debe terminar en octubre.
Desde el sindicato, Orlenis se plantea dos preguntas constantemente: “qué se hace y qué nos falta por hacer.
“Nuestros trabajadores sufren los mismos apagones que todos, pero aún así se sacrifican para que tengamos algo de corriente, donan sangre, participan en trabajos voluntarios. Por eso tienen voz y voto en el consejo de dirección, y nos enfrascamos en aumentar las maneras de estimularlos y en hacer un mejor uso del sistema de condecoraciones. También en hacer asambleas sindicales más atractivas en las que se sientan escuchados.
“Ellos se merecen de todo, porque ahora, cuando se ha recrudecido el bloqueo energético no se amilanan y seguimos haciendo más con menos y apelando al ingenio”.
Un médico en un puesto diferente
Electo nuevo secretario general del Comité Provincial
Cuando realizó el juramento hipocrático con el que certificó respetar la vida y la dignidad humana, nunca pensó que no sería en un hospital donde podría, igualmente, cumplir con estas ideas. El doctor Jenry Puente Rodríguez sabe que si los 200 delegados que participaron en la Conferencia Provincial, lo seleccionaron para guiar al nuevo Comité de la CTC en tierra agramontina es que confían en él.
Ya en otra ocasión también un galeno condujo a los trabajadores camagüeyanos, pero como asegura Puente Rodríguez, estos son tiempos complejos y diferentes. Algo a lo que no teme, porque por sus conocimientos adquiridos al frente de entidades médicas sabe que “los mandatos deben ser colectivos y con el apoyo de los más experimentados”.
Además, como acota, “en momentos difíciles como estos, con una amenaza constante por parte del Gobierno de los Estados Unidos, nuestro mayor reto es mantener la unidad y solo así podremos cumplir cualquier tarea”.
A Jenry, junto al nuevo Comité Provincial, les toca también fortalecer aún más la organización y la política de cuadros, pero comenzando desde la base, como asegura, “pues allí es donde se encuentra la cantera del mañana”.