“Hay mucho más que decir sobre Girón”, expresó el Doctor en Ciencias Elier Ramírez Cañedo, compilador del libro Playa Girón. A 65 años de aquel abril socialista, presentado en el taller histórico sobre esa gran victoria del pueblo cubano que se desarrolla en el Centro Fidel Castro Ruz.
Y agregó: lo que está dicho es necesario volverlo a decir, porque hay generaciones que no conocen las intervenciones de Fidel al respecto. Quisimos reunir todo lo público del Comandante en Jefe sobre este acontecimiento, textos que son medulares y no puede faltar, dijo. El volumen incluye una cronología e imágenes y está pensado para los jóvenes.
No obstante, queda mucho por investigar todavía y mencionó por ejemplo los documentos desclasificados que en el 40 aniversario de Girón entregaron Estados Unidos y Cuba, en un encuentro histórico donde participaron Fidel y parte del gabinete de la administración del presidente Kennedy, que no han sido publicados.
René González Barrios director del Centro, le agradeció a la editorial Ocean Press, que tuvo a su cargo la edición de la obra, su compromiso con la Revolución, con Fidel y la historia de Cuba, defendiéndolas desde Australia a través de los libros, y de esa manera le aporta argumentos a los que se solidarizan con nuestra causa en el mundo.
En cuanto a los documentos desclasificados, González Barrios aseguro que es un firme propósito del Centro darlos a la luz.
Como parte del taller se exhibieron muestras de libros que reflejan diversas aristas de la batalla de Girón, que forman parte de las colecciones del Centro, la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado y el Instituto de Historia de Cuba.
Una visión multifacética de la epopeya
Una extensa agenda de trabajo caracterizó al primer día del taller dedicado a Girón. En su conferencia inaugural González Barrios demostró con profusión de detalles, cómo Estados Unidos estaba preparando sus fuerzas armadas a través de diversos ejercicios militares, lo cual incluyó a la Base Naval de Guantánamo, dispuesto a intervenir en la Mayor de las Antillas, a pesar de que el imperio se esforzó por divulgar de que se trataba un asunto entre cubanos.
De haberse consolidado la cabeza de playa que era el plan de los invasores, otra hubiese sido la historia, señaló, y citó a Fidel cuando expresó que la gran trascendencia de Girón no fue lo que ocurrió sino lo que no sucedió.
Los antecedentes de la Operación Pluto, la caracterización de la brigada mercenaria, la lucha contra bandidos en ese año de 1961 que mediante la Operación Jaula concebida por Fidel los fue cercando hasta eliminar ese apoyo interno con que contaban los invasores; la maestría táctica y estratégica del Comandante en Jefe en la batalla y el papel de los incipientes órganos de la Seguridad del Estado junto al pueblo organizado en los Comités de Defensa de la Revolucion, fueron otros importantes asuntos abordados en el taller, 1ue brindaron a los asistentes una mirada abarcadora de lo sucedido en Cuba durante aquel año de 1961
Testimonios de combatientes
Un momento particularmente emotivo fue el testimonio de dos combatientes. En la pantalla de la sala de conferencias apareció la imagen de un adolescente negro que le daba de beber agua de su cantimplora a un mercenario maniatado. Era el contraste entre el trato humanitario de los vencedores con aquellos que habían matado a compañeros de su batallón.
El nombre del muchacho: Andrés Castillo, tenía entonces 16 años y pertenecía al batallón 117, su tropa se enfrentó a los paracaidistas en Horquita y después les tocó trasladar a los prisioneros hasta la capital.
Ramón González Suco tenía 22 años, le correspondió como jefe de otros cuatro milicianos y tres alfabetizadores que se encontraban con ellos en Playa Larga de ser los primeros en enfrentarse a los invasores y avisar del hecho, con lo cual les frustraron el factor sorpresa.
Tras quedarse sin balas, se refugiaron en una edificación cercana en construcción, pero no pudieron cumplir la orden de reincorporarse al batallón 339 al que pertenecían porque el camino estaba tomado por los mercenarios. Hechos prisioneros, estuvieron a punto de perder la vida a manos de un mercenario que los amenazó de muerte porque en el enfrentamiento habían matado a su hermano. Pero los mercenarios se retiraron al enterarse que venían los tanques de la Revolución.
Ya con sus compañeros de batallón Suco fue enviado al central Australia y en un momento dado le pusieron al teléfono al Comandante en Jefe que se interesó por saber cómo estaba y si le habían hecho mucho daño. Días después le correspondió incorporarse al desfile del Primero de Mayo. Los milicianos, señaló Suco, estaban con sus uniformes flamantes mientras él y los compañeros de su batallón tenían los suyos en muy mal estado. Sin embargo, cuando el pueblo se enteró que eran del 339 las mujeres de las aceras venían a abrazarnos, recordó, Fidel en la tribuna los saludó de pie, “otro uniforme nos fue cubriendo” dijo con orgullo.
En el taller se resaltó que la fecha del 16 de abril de 1961 es considerada la de la fundación del Partido Comunista de Cuba, También se abordó la labor de los corresponsales de guerra en Girón, la prioridad que en todo momento Fidel le concedió a la comunicación con el pueblo y el mundo sobre los acontecimientos y el inmenso valor de la batalla diplomática que libraron Raúl Roa en la ONU y Carlos Lechuga en la OEA.
La jornada concluyó con la inauguración de una exposición de fotos del Comandante en Jefe en Girón y otros documentos vinculados con el hecho.