En la unidad empresarial de base (UEB) Calixto Sarduy Arcia, Muebles Ludema en el ámbito empresarial, como en casi todas las esferas de la vida económica y social en Cuba, el bloqueo norteamericano entra despóticamente sin la anuencia colectiva. El rechazo es unánime y el impacto es cruel.
Las huellas del cerco imperial, extendido ahora a las importaciones de combustibles, no son solo números, ni retórica, ni amenaza. Tiene rostro en cada trabajador y sus familiares que ven disminuidos sus ingresos y el nivel de vida, y obligan a algunos a buscar en otros sitios oportunidades perdidas en el centro que fue su “templo” por muchos años.
Una voz autorizada
“El bloqueo de los Estados Unidos ha impactado muy fuerte en el colectivo de trabajadores. Antes del recrudecimiento de esas medidas ilegales, rechazadas por la comunidad internacional, el salario promedio rondaba los siete mil pesos y la retribución de las utilidades lo mejoraban sustancialmente”, remarca Luis Ortiz Cruz, secretario general del buró sindical de la UEB.
Ortiz Cruz lo afirma y revela detalles de las afectaciones y de las estrategias adoptadas para paliarlas conservando la esperanza de recuperación y el retorno a los planos estelares que ocupó siempre esta unidad en la Industria Cubana del Mueble.
En contexto…
“Frente al déficit de energía eléctrica hemos adaptado el horario laboral al tiempo programado de corriente, que ronda las cuatro horas diarias y reajustado los planes de producción a esas condiciones.
“Tenemos materias primas en varias provincias del país que son imprescindibles en los procesos productivos, pero no hemos tenido el combustible necesario para trasladarlas hasta nuestros almacenes, por lo que estamos produciendo a media capacidad. La misma razón nos impide utilizar los dos ómnibus del transporte obrero y el grupo electrógeno. Con esos recursos en fábrica los resultados serían mejores.
“La fuerza está disminuida. Solo empleamos entre el 45 y el 50 por ciento de los trabajadores en plantilla. A los interruptos que ya pasan de los 190,6 horas los beneficiamos con el 60 % del salario y los rotamos por sus puestos laborales para aliviarles la situación y con el propósito, además, de mantenerlos vinculados al centro.”
Hay resultados
“Por la compleja situación que enfrentamos el plan se ha readecuado; y, no tenemos pérdidas, cumplimos los indicadores fundamentales de eficiencia y calidad, y aunque son pocos estamos formando utilidades que se redistribuyen, pero todo pudiera ser mejor sin el bloqueo.
“A pesar de los obstáculos, las alternativas implementadas han permitido ir cumpliendo las metas mes a mes, aunque no en los niveles de producción acostumbrados. Sin el bloqueo y sin el cerco genocida todo podría ser mejor, de eso estamos convencidos.
“Como en el país, aquí en Las Tunas las industrias han sufrido la partida de trabajadores y operarios de puestos claves que han encontrado otras oportunidades, donde les ofertan salarios dos o tres veces superiores a los ingresos en nuestra fábrica. Estamos captando fuerza y capacitando a los que resisten para disminuir el daño.
“Ahora fabricamos cunas, que es un encargo estatal de apoyo al Programa Materno Infantil, y con la recortería desechada hacemos otras producciones que son de mucha utilidad para las familias y las ofertamos en el punto de venta de la UEB.”
En perspectiva
“Todavía disponemos de fuerza laboral capacitada, especialistas reconocidos en todos los puestos claves, buena tecnología y un colectivo con sentido de pertenencia y con deseos de hacer mucho más. Todos estamos dispuestos, una vez normalizada la situación, a trabajar las horas que sean necesarias para recuperarnos de este golpe.
“Antes de que se agravara la situación, teníamos trabajadores en acciones de reparación en el polo turístico de Holguín, y ahora gestionamos intervenir en la rehabilitación de mobiliarios en las instalaciones hoteleras de la provincia.
“Contamos con un proyecto desde hace ya algún tiempo para el montaje de paneles solares fotovoltaicos y lo estamos retomando con la fuerza que exige este momento y el reclamo de los trabajadores, porque nos va permitir avanzar más.
“Los trabajadores han dado la respuesta acostumbrada, la respuesta que estábamos esperando. Hay la certeza de que, con la contribución y la voluntad de todos, saldremos de este mal momento. Somos optimistas y confiamos en que antes de finalizar el año nos hayamos recuperado y que Muebles Ludema vuelva a ser la locomotora de la Empresa Cubana del Mueble.
“El colectivo tiene conocimiento y conciencia de las causas del mal momento que vivimos. Denunciamos el cerco de Estados Unidos, porque sabemos que sin el bloqueo las cosas fueran diferentes”, enfatiza Luis Cruz Ortiz, secretario general del Buró Sindical de la entidad.