Las deudas son como jugadas de engaño.
Hace un año le deben dinero a un campesino de mi pueblo por concepto de venta de varios quintales de maíz al Estado. Arroz, frijoles, leche y carne de ganado vacuno se incluyen en el paquete de los tradicionales impagos a ese guajiro consagrado y cumplidor.
No es la primera vez que Trabajadores publica un comentario sobre el tema. Y es que la voluminosa cifra del endeudamiento no está en la bóveda de ningún Banco, ni en las proyecciones para que el municipio deje de ser un eslabón pasivo y se convierta en el protagonista de su propio desarrollo.
Cuando se intenta potenciar transformaciones a nivel local, sigue robusteciéndose la cadena violadora del sistema de cobros y pagos que representa un grave problema económico para el acreedor (a quien se le debe dinero), mientras el deudor (el obligado a pagar) presenta una falsa solvencia que le permite trabajar económicamente con facilidad.
En el avileño municipio de Ciro Redondo, por ejemplo, una deuda a seis entidades superó los 22 millones de pesos y el promedio a solo cuatro productores ascendió a 5 millones 325 mil.
Allí las más afectadas por los impagos son las cooperativas de créditos y servicios Nguyen Van Troi, Felipe Navarro y José Luis Tasende. La gran perezosa en cuanto a pagar lo que debe es la entidad conocida como el matadero del municipio de Morón.
No escapa a esa manía de los morosos la mediana empresa privada Carnes D’Tres, colectivo Vanguardia Nacional, la cual realizó ventas hace dos años a empresas estatales y estas no honran sus compromisos de pago.
Por supuesto, si no es este tiempo de crisis el idóneo para lograr la autonomía municipal, al menos que se les vayan quitando eslabones a la tramposa cadena de deudas.
Lo positivo en esta situación es que los productores muestran más que inconformidad al seguir tropezando con el mismo problema, pero no se cansan de tumbar marabú, surcar, sembrar y hacer parir la tierra.
Acerca del autor
Licenciado en Comunicación Social. Economista y periodista. Escribe sobre asuntos económicos, agropecuarios, de la construcción y la cultura. Multipremiado en concursos de periodismo, festivales de la radio y otros eventos. Atesora las distinciones Félix Elmuza y Raúl Gomez García, los sellos Laureado y 50 aniversario del periódico Trabajadores, y la Moneda Conmemorativa 60 aniversario de la UPEC.

