Al Proyecto sociocultural provincial Golpe a Golpe y a su gestor principal Yunielkis Naranjo Guerra casi todo el mundo los conoce en Camagüey. Para algunos, ellos son: “el grupito de muchachitos que anda cantando en los barrios”; “los loquitos que bailaron en Los Coquitos anoche” o “los que vienen a cada rato al hogar de ancianos para alegrarnos el día”.

Son esperanza, resiliencia, constancia, entrega. Son un proyecto con jóvenes de la calle que tienen inquietudes artísticas, deseos de hacer arte y mostrárselo a todos. Y así, sin pensar en carencias de combustibles, en apagones o que el barrio a donde van es marginal, llevan 20 años, que cumplirán en este 2026.
Como cuenta Naranjo Guerra, las raíces de Golpe a Golpe —nombre tomado de un poema de Antonio Machado, de Proverbios y Cantares— viene de un proyecto anterior denominado Pista Abierta, que también trabajó con jóvenes.
Pero como querían crecer se unieron a la Asociación Hermanos Saíz, otros padrinos que impulsaron aún más el sueño y cambiaron el nombre.
Hoy han mostrado que no tienen límites y se han consolidado en impulsar y potenciar el talento de muchos jóvenes y en regalar un espectáculo en las comunidades más apartadas. Entre ellos se fomenta el rap, la trova, el bolero y otros géneros musicales, el baile flamenco, el humor; Cine en los Barrios, una idea para acercar diferentes audiovisuales a la familia agramontina… y mucho más.
En su sede del Café Literario La Comarca igualmente ofrecen una variada programación, constante y todos los días del año, con peñas caracterizadas. Y para cerrar cada calendario presentan La Feria de Jóvenes Creadores, en la cual, además, invitan a artistas consagrados de la provincia para compartir saberes.
Eso es lo que soñó Yunielkis y de lo que se vanagloria. Para él es su gran hijo, aunque no se considere como el padre, sino como un soñador más dentro del proyecto. Por eso cuando les hicieron miembros de la Red Latinoamericana de Cultura Viva Comunitaria, el primer agradecimiento fue para los muchachos, para quienes mantienen vivo el sueño.
Desde el 2019 es una institución que además de regalar arte participa en trabajos voluntarios, dona sangre, por lo que han recibido reconocimientos de la Central de Trabajadores de Cuba, así como la distinción Por las Sendas de Agramonte o la condición de colectivo distinguido Nacional por cinco años consecutivos; y recibieron el reconocimiento del Ministerio de Cultura como uno de los proyectos socioculturales comunitarios más emblemáticos del país. En tanto, Yunielkis fue también distinguido como Misionero Mundial por la Paz por su trabajo social e integral en la formación de una educación y cultura de paz a través de la multiculturalidad.
Pero sin regodearse y a pesar de los pesares, como dice Yunielkis, “seguimos trabajando porque lo más importante es promover el arte y hacer cultura”.

