
Nacido en 1938 en medio de los montes de la finca Becerra, en las proximidades del entonces central Macareño —posteriormente Haití, en el municipio de Santa Cruz del Sur—, desde muy joven César Arredondo Gutiérrez (15 de marzo de 1938) comenzó a desarrollar su vocación por el arte de la locución, sueño que hizo realidad el 21 de agosto del año de 1957 , en un programa de Radio Cadena Agramonte (RCA) que tenía por título: Así cantaba y bailaba Cuba. Premio Nacional de la Radio Cubana 2005, por la obra de la vida y acreedor del Micrófono de la Radio Nacional y la Distinción por la Cultura Nacional, este infatigable trabajador de la palabra a través del éter, es todo un ícono en este medio.
—Usted ha dicho que RCA fue “mi gran escuela; emisora de mis amores y mis primeros temblores”. ¿Cómo influyó esta emisora en el desarrollo de su vida profesional?
—RCA fue mi don divino, si pudiéramos darle una nomenclatura. Desde niño sentí brotar la vocación por la locución, a pesar de que en mi zona campesina no había prácticamente radio. Contribuyeron sobre todo mis estudios secundarios en la escuela Hogar Infantil Campesino en el central Siboney de la provincia de Camagüey. El despertar de este anhelo tiene dos elementos fundamentales, mi padre quien era mayoral de una colonia de caña del central Macareño y oyente asiduo de la tira de los episodios de la CMQ y RHC Cadena Azul, y la presencia del director de la citada escuela quien era locutor de la CMJW de Camagüey Raúl Alarcón Alejo.
Ya para ese entonces mi familia había emigrado para la ciudad agramontina, pero en esencia en pocos meses Alarcón, se convirtió en mi ídolo. Fue el primer director de RCA. Así que lo seguí considerando mi maestro a pesar de su partida de Cuba.

—En su audiolibro De Becerra a La Rampa, usted narra sus experiencias de vida. ¿Qué importancia le adjudica a esta obra trasmitida por más de 50 emisoras en todo el país? ¿Ha trabajado en otro proyecto similar?
—En este proyecto de audiolibro tuvo un papel primordial José Luis Vidal del Amo, por entonces operador de audio de Radio Rebelde quien me sugirió la idea de que yo lo grabara teniendo en cuenta de que era un locutor narrando su propia biografía, pues según él sería el primero en hacerlo. De esa manera le puse voz y le aportó los efectos necesarios para dar el ambiente. A su vez tuvo la idea de colocar en cada capítulo un éxito musical de la época contada. Esto le añadió valor y originalidad. Sin llegar a ser un audio libro he grabado mis poemas de toda la vida y los he musicalizado.
—Su compañera en la vida, y principal colaboradora de sus proyectos, la periodista Eva Álvarez Carvajal, ha sido un valioso sostén en su carrera profesional. ¿Cómo valora esta unión surgida en los difíciles años 90 del pasado siglo?
—Conocí a mi esposa durante el periodo especial en que ella entró a trabajar como reportera en Radio Rebelde. Atravesábamos en bicicleta la ciudad desde San Agustín hasta la Rampa. Ella ha sido importante colaboradora en mis proyectos, tanto del libro como de la grabación de spots y los poemas desde la casa, aprovechando las nuevas tecnologías que favorece la internet, pues aprendió a editar y musicalizar.
—¿Cuál es su opinión sobre el actual ejercicio de la locución en los medios? ¿Qué mensaje pudiera trasmitir a las nuevas generaciones que ejercen o aspiran a ejercer esta profesión?
—En mi época, e incluso antes, la locución era más bien empírica. Ahora obviamente hay muchísimas más posibilidades de estar mejor preparados y también hay más fuentes de trabajo porque hay más emisoras de radio y más canales de televisión. En mi caso me examiné a los 19 años con séptimo grado de escolaridad y tuve que ir elevando mi nivel cultural hasta llegar a la carrera universitaria de Historia del Arte en la universidad de La Habana.
En todos los tiempos ha habido mejores y peores locutores porque eso depende de las condiciones personales como la voz, la dicción, seguridad en la lectura y preocupación por mantenerse actualizados.
Pasé por varias emisoras desde Radio Cadena Agramonte, CMJW en Camagüey, Radio Reloj, Radio Liberación, en la que me especialicé como narrador de novelas, Radio Nacional de Angola y Radio Rebelde, donde me dediqué a los espacios informativos como el Noticiero Nacional de Radio y el Exclusivo donde además soy la voz identificativa y trabajé en los spots también para la televisión.
Un consejo a los colegas de esta bella profesión: honestidad, naturalidad, huirle al engolamiento y la vanidad.
—De sus múltiples experiencias en el desempeño de la locución: ¿Cuáles han dejado en usted huellas indelebles?
—A todas las manifestaciones de la locución me he entregado. Mi experiencia en los spots la valoro particularmente, pues considero que lo he hecho con eficiencia tanto en la radio como en la televisión. Y en la década de los 90 la conducción del Noticiero Nacional de Radio transmitido en vivo en todas las emisoras del país.
—El pasado 15 de marzo, usted celebró su cumpleaños 88. ¿Mediante qué fórmula o técnica vocal usted logra mantener la energía y vitalidad en su labor como locutor, desempeño que se escucha a diario en diferentes mensajes de actualidad en la radio y la televisión nacionales?
—Muy sencillo. A lo largo de mi vida me he cuidado de no beber en exceso ni fumar nunca. He cuidado la colocación de la voz sin abusos.
Y también he realizado otras profilaxis necesarias para preservar la voz en el mejor estado posible, ya que es el instrumento de mi profesión.

Múltiples premios y reconocimientos:
Entre otros muchos otros premios y reconocimientos, César Arredondo es acreedor del Espejo de Paciencia (Cultura de Camagüey), Sello del Laureado y Distinción Raúl Gómez García (Sindicato de la Cultura), Medalla Félix Elmuza (Upec), Medalla por trabajador civil Internacionalista (1982) Radio Nacional de Angola, Hijo Ilustre del Municipio Santa Cruz del Sur, Hijo distinguido de la provincia de Camagüey, diplomas respectivos, por nueve años consecutivos, como mejor locutor de Noticieros en Festivales Nacionales de la Radio, Réplica del Machete de Máximo Gómez (FAR), Distinción Majadahonda, de la UNEAC, como artista internacionalista, Distinción Nicolás Guillén UNEAC, reconocimiento Voz y Sueños: 50 años en la locución, Premio Imagen de Cristal de la Televisión Cubana, 2008, Premio Caracol de la UNEAC por la narración del serial televisivo La epopeya de Angola, Premio Concurso Violeta Casals, de la Uneac, 2009 y Premio Caracol por la Obra de la Vida, 2009.

