Para los más de 400 trabajadores de la Empresa de Bebidas y Refrescos Camagüey, las dificultades son desafíos que, aunque suene a cliché, resuelven en equipo. En su currículo no existe eso de cruzarse de brazos y más cuando apuestan por ser un colectivo con buenas condiciones salariales y laborales que produce con estándares de calidad y sostiene producciones.
En tiempos de carencias y crisis parece utopía: a veces les falta el azúcar, el alcohol, o el envase, o no tienen electricidad o las conformadoras de envases se rompieron. A veces les falta todo y parece insensato que aspiren a tanto.
Pero sueñan y como cuenta Caridad Millet Martínez, secretaria de la sección sindical, aspiran a ser Vanguardia Nacional por tercer año consecutivo y que, como en el 2025 les otorguen la condición de colectivo destacado en el acto provincial y nacional por el día del trabajador de la industria alimentaria y merezcan la tarja del centenario de Fidel.
La estrategia en sus manos
La empresa agramontina tiene las premisas claras. Como señala el director Liuven Veloz González para producir, captar divisas y ser eficientes se necesita energía, materias primas y trabajadores motivados.
Por eso, como explica Millet Martínez, “lo primero es la reunión de factores en la que todo se organiza, de ahí mucha comunicación para atender inmediatamente cualquier planteamiento e implicar además a los jubilados”.
Y lo segundo: transformar los mecanismos. Como detalla el directivo del centro “para desarrollar la producción nos vinculamos con más de 15 formas de gestión no estatal para garantizar materias primas, nuestro talón de Aquiles, ya que la industria azucarera no garantiza lo necesario.
“Estos contratos nos permiten adquirir equipamiento; así logramos, por ejemplo, que la fábrica de refrescos de Florida esté funcionando gracias a una acción cooperada, cuenten con tecnología y con paneles que les permiten la producción continua. En general nos sostienen renglones como el refresco, el vino y el vinagre.
“Garantizar la energía eléctrica también ha sido otra prioridad y gracias a cooperaciones y créditos estamos instalando sistemas fotovoltaicos en los socioadministrativos y en algunas unidades empresariales de base, con el deseo de finalizar este año con autonomía energética”.
Aunque no han podido insertarse ampliamente en las exportaciones, diversifican producciones al vincularse con el Ministerio de la Agricultura para hacer, además, productos en conserva. En tanto buscan divisas al posicionar sus elaboraciones en el turismo, en plataformas online y en cadenas de tiendas.
La Empresa de Bebidas y Refrescos, como asegura Manuel López García, especialista principal en recursos humanos y quien lleva casi 51 años en la entidad, a pesar de las limitaciones, por años “ha logrado mantenerse en la vanguardia empresarial gracias a la dirección y a los trabajadores”.