Por tradición, los primeros bailarines del Ballet Nacional de Cuba (BNC) se han implicado en los procesos formativos de la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso. Y el XXXI Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet, que se desarrolla por estos días en La Habana, ha propiciado valiosos intercambios.

Viengsay Valdés, directora del BNC, ha impartido este miércoles una clase para estudiantes de la institución que dirige otro primer bailarín del elenco, Dani Hernández. Se sumaron varios participantes extranjeros.
La presencia de Valdés en las aulas reafirma su vínculo con la formación de las nuevas generaciones de bailarines. Su trayectoria dentro de la danza cubana y su labor como directora de la emblemática compañía cubana (que de la escuela se nutre) evidencian una continuidad en el legado pedagógico asociado a figuras fundacionales como Alicia Alonso y Fernando Alonso.
Su paso por la escuela también ilustra la relación constante entre la academia y la compañía profesional, un rasgo distintivo del sistema de enseñanza del ballet en Cuba.
Este intercambio permite a los estudiantes acercarse a dinámicas propias del ejercicio escénico y a los requerimientos técnicos de la vida profesional.
La clase, de hecho, contó principalmente con estudiantes de tercer año, quienes en los próximos meses iniciarán sus prácticas preprofesionales en el Ballet Nacional de Cuba.
El espacio sirvió además para el intercambio académico, con la presencia de maestros, familiares, colaboradores y la directora del Ballet de Camagüey, Regina Balaguer.
Realizar el Encuentro Internacional en momentos tan complejos para el país es una apuesta por la vigencia de la escuela cubana de ballet, un referente indiscutible en el panorama mundial.
La cita se desarrolla en la capital hasta el 4 de abril y está dedicada al centenario de Fidel Castro (uno de los principales impulsores de la enseñanza del ballet en Cuba), así como a la danza como manifestación del arte, la cultura y la identidad de los pueblos.

