La juventud es la fuerza que hace las revoluciones; las defiende luego con su propia irreverencia, empuje y firmeza; las perfecciona con su inteligencia; las enriquece con su trabajo; las convierte en ejercicio constante de solidaridad y espiritualidad. Afirmar que la Revolución cubana es pasado o tiene 67 años de antigüedad es desconocer a los jóvenes rebeldes que hoy la construyen con muchos sueños que algunos pretenden arruinarles o confundirlos.
Entramos en abril, uno de los meses más gloriosos de esta nación. El de la victoria en Playa Girón hace 65 años, cuando un grupo de mercenarios intentó tomar una cabeza de playa para pedir luego intervención militar estadounidense. Y fueron precisamente jóvenes milicianos y trabajadores, con un líder de 35 años al frente, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quienes derrotaron esa invasión traicionera y cobarde.
A nadie que vive en Cuba le corre el miedo, a pesar de que la locura imperial, acorralada por estos días en Irán, tiene un capricho similar al de 1961. Ya no saben qué más ridiculeces inventar para fabricarnos ese expediente de peligro para la seguridad nacional, que hasta sus militares reiteran que no somos.
Ya no saben con qué más estrangulamientos y bloqueos podrán someternos, pues la fuerza de la solidaridad ha traído más que petróleo; aunque este último llegará también a nuestras costas porque los amigos no se destiñen y tampoco comen miedo. Son rebeldes de convicción.
Este 4 de abril los jóvenes cubanos celebrarán un aniversario más de su organización sin dejar de tener un ojo en la mirilla telescópica y la bala en el fusil. No queremos guerra. Somos un pueblo de paz. En nuestra casa no nos gusta que mande nadie y estamos conscientes de que nuestros problemas, los cientos y más, solo los podemos resolver entre cubanos. Incluso los que todavía conservan a su nación en el pecho y viven en otras tierras. Ser independientes, soberanos, patriotas y antimperialistas es estar preparados y dispuestos siempre a entonar nuestro himno: “…morir por la Patria es vivir”.