Un peculiar duelo contra la dura realidad que vivimos asume el deporte cubano. Una lucha en la que lograr victoria cuesta más que esfuerzos. Alcanzar una conquista es un objetivo que trasciende lo atlético. Es la feliz obsesión humana donde la búsqueda de la superación hace que admiremos más a sus intérpretes. La esgrima es de esas disciplinas que se niega a entregar sus armas.
“Tener todas las modalidades clasificadas en ambos sexos (18 atletas en total) para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 es una buena señal y a la vez un compromiso, aseguró a Trabajadores Aljhadis Bandera, presidente de la Federación Cubana.
“En esta ocasión competirán en el apartado individual los tres esgrimistas de cada nación, lo que eleva el nivel y exige una preparación más exhaustiva, de ahí la necesidad de participar en competencias internacionales, que nos permitan alcanzar puntos muy necesarios a la hora de organizar los pareos en la cita quisqueyana.
“A nivel nacional trazamos una estrategia en la que el regreso de la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (Espa) y la implementación de justas en el Cerro Pelado nos han permitido que jóvenes de perspectivas puedan ser mejor observados y en el futuro tengan la posibilidad de ascender más.
“Esa labor se inició el pasado año y rindió algunos frutos, pero la actual situación económica nos obligó a frenar ese paso. En cuanto mejore el panorama retomaremos con más fuerza el trabajo”.
El también comisionado nacional dijo que con los más jóvenes y de perspectiva inmediata se hace una labor especial, no obstante la escasez de armamento.
“Ganan en seguridad, aunque es vital continuar entrenando las acciones individuales de cada uno y la compenetración con sus entrenadores, pues están llegando cambios en el reglamento, que impiden que en medio de las acciones se le pueda hablar al competidor. Nos esforzamos para tratar de pulir este importante aspecto”.
Sobre las metas para la continuación del ciclo olímpico el directivo afirmó, que la intención es incluirse también en la cita panamericana que acogerá Lima el próximo año y en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“Nos será muy complicado clasificarnos por equipos hacia la cita de los cinco aros. No estamos inmersos en las competencias internacionales y eso pesa mucho. Semejante situación nos precisa asistir al evento preolímpico y luchar por el sueño de estar presentes en la justa que se organizará en suelo estadounidense.
“Este año tenemos además de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, donde trataremos de obtener la mayor cantidad de medallas para nuestra delegación, la idea de ganar los boletos panamericanos en la lid que se celebrará en junio en Perú. Esperamos competir e incorporar la mayor cantidad de muchachos y muchachas. A pesar de los problemas económicos que afronta el país, no dejaremos de trabajar para continuar avanzando”, enfatizó el federativo.
La historia se hace a base de esfuerzos, superación, pérdida y repetición. La esgrima cubana lo sabe, por eso, sus protagonistas no cejan en continuar escribiéndola con singular valentía. Eso de entregar sus sables, floretes y espadas no va con ellos.