No pocas personas vieron en la creación de las mipymes en Cuba —me cuento entre ellas— una de las posibles soluciones a muchos de los problemas que, en ese momento —agosto del 2021— afectaban la economía nacional. Y aunque hoy poco ha variado ese personal criterio, no es menos cierto que la realidad prevaleciente en el país hace creer a algunos que en estos momentos es más profunda la brecha entre las de capital privado y las estatales.
Dedicada a servicios de climatización y refrigeración, perteneciente a la Empresa de Refrigeración y Calderas (RC), del Ministerio de Industrias, el colectivo laboral de Frigel se mueve actualmente entre las calamidades por la escasez casi total de combustible y un grupo de circunstancias provocadas, según algunos de sus directivos, por la condición de mipyme estatal.
A pesar de todo, en Frigel, entidad enclavada en el municipio capitalino de Marianao, el salario contrasta para bien, pues el pasado año lograron como promedio más de 25 mil pesos mensuales por la aplicación del llamado destajo colectivo, un sistema que permite a cada una de sus nueve brigadas vinculadas directamente a la producción ganar hasta el 20 % del valor del trabajo realizado, algo muy alentador en un escenario en que los ingresos en la mayor parte de los centros laborales apenas alcanza para satisfacer algunas de las necesidades más perentorias.
La labor que realizan es amplia, cara, especializada, ya que brindan mantenimiento, asistencia técnica, montaje y puesta en marcha de equipos o sistemas de refrigeración y climatización en centros claves de la salud, de los ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, Encomed, BioCubaFarma, frigoríficos, terminal de cruceros y otros. “Vamos a cualquier lugar del país, adonde nos llamen los clientes”, asegura la administradora Tatiana Rodríguez Vigoa.
“A la población, agrega, les atendemos sus equipos domésticos de climatización, aunque en el caso de los refrigeradores no estamos brindando servicios porque las piezas y otros insumos se nos complican mucho”, refiere.
En sentido general, el quehacer de los casi 50 trabajadores de Frigel les brindó positivos resultados en el 2025, entre ellos, ingresos totales por más de 50 millones de pesos y utilidades por casi 8 millones de pesos. Pero, las tensiones también van en aumento.
No todo es color de rosas
Félix Díaz Ramírez, jefe del Grupo de Gestión Contable Financiera, es claro en sus valoraciones: “Si fuéramos una mipyme privada de seguro tuviéramos un grupo de ventajas. Quizás algunos digan que somos independientes, pero no, no lo somos, porque son pocas nuestras facultades con respecto a las privadas.
“Carecemos de autorización para usar divisas, sin embargo la necesitamos para reabastecernos de muchas cosas, como herramientas, combustibles, transporte. Incluso para comprar algunos triciclos eléctricos, que garantizarían buena parte de nuestra gestión”, destaca el económico.
“Si para cumplir un contrato con una empresa nacional hace falta un insumo que se comercializa en divisas nosotros le hacemos una defectación y la entidad tiene que ponerla para comprar ese insumo. No podemos cobrar en esa moneda, con la salvedad de si el trabajo es en la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Todo eso limita nuestra capacidad de liquidez”, precisa Díaz Ramírez.
Al respecto, la administradora enfatiza que esa problemática no responde a un capricho. “Estamos previstos como un apoyo a la población y a la empresa estatal, de ahí que los precios sean inferiores a los de mipymes privadas y de trabajadores por cuenta propia.
“Hay servicios que para poder cumplirlos tenemos que pagar, de nuestro presupuesto, el viaje a un grupo de trabajadores desde sus lugares de residencia. ¡Lo que les cobren! Pero tienen que venir para cumplir su labor.
“La otra alternativa, explica la administradora, es que el cliente nos ponga algún combustible o nos vengan a recoger. Son alternativas que entre todos debemos buscar. De hecho, hay organismos que nos ayudan mucho, pero lamentablemente, será difícil cumplir con los planes del 2026”.
Sin precios de oferta y demanda
No obstante el elevado número de medidas que flexibilizan hoy la gestión económico productiva, en la práctica se hace muy difícil armonizar la voluntad política de proteger a la población y a la empresa estatal frente a una realidad que se impone con fuerza cada vez mayor: lo imprescindible de poder acceder a la divisa.
“Precisamente por los precios, no podemos atender a todas las personas naturales que necesitan el servicio. Si bien tenemos nuestra cartera de proveedores, hay productos que se nos hacen esquivos, pues se debe mover la ficha de costos”.
Ante la pregunta de si pueden exportar, responde María del Carmen López Gallo, jefa del Grupo Comercial: “Sí, podríamos hacerlo; estamos autorizados. Antes, cuando éramos una unidad empresarial de base, exportábamos servicios y teníamos algunos trabajadores en Venezuela como parte de un proyecto nacional”, añade.
“Estamos autorizados por la junta de socios para gestiones vinculadas al mercado extranjero; incluso RC incursiona en la exportación y solo tendríamos que vincularnos. Pero debemos tener un fondo en divisas aquí adentro para soñar hacia afuera. Si no es así, cómo entonces podríamos sufragar esos gastos”, se preguntan Félix y Tatiana.
Sobre el tema, Díaz Ramírez valoró de positivo las variantes que ahora les brinda la aprobación del Decreto Ley 114 del 2025, a través del cual podrían asociarse con una empresa ya dedicada a la exportación “Esa sería una vía que hay que estudiar con prontitud”, subraya.
Junta de socios
En la reunión anual de la junta, Frigel rinde cuentas al socio sobre los resultados del año anterior y hace sus propuestas para el entrante. “Según las normativas acordadas, es el socio quien aprueba mi salario, aunque lo que ganan nuestros trabajadores es decisión de Frigel. Para eso no tenemos que pedir permiso, al igual que en lo referido a la plantilla, estructura, puestos de trabajo y otros aspectos organizativos”, aclara.
“Por ejemplo, de los casi 8 millones de pesos de utilidades del 2025, por acuerdo de la Junta tenemos que dar el 50 % al socio mayoritario y único, la Empresa de Refrigeración y Calderas y nosotros determinamos cómo distribuir el otro 50 %”, afirma finalmente el económico.
Históricamente, los planes productivos de Frigel han sido menores a principios de año, pero este 2026, al igual que para el resto de la economía, ha estado marcado por el drástico corte en la llegada de combustibles. Por ello, de una previsión de 5 millones de pesos a producir en febrero, solo alcanzaron 1,5 millones.
Frigel no renuncia a sus planificaciones anuales, que en el actual también superan los 53 millones de pesos.