La Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería (EMPAI) sumó otro año más como Vanguardia Nacional, y ya son 31 ocasiones de forma consecutiva, un récord al que ningún otro colectivo siquiera se aproxima en la occidental provincia de Matanzas.

El mérito adquiere mayor valía en tiempos donde la economía cubana vive una extrema complejidad, dejando en manos de las entidades acudir a sus tantas facultades para cumplir o acercarse a planes de producción de bienes y de servicios.
En esos intentos de supervivencia para preservar empleos, generar ingresos y no descapitalizarse, trascienden colectivos como el de la EMPAI, digno referente de que si las medidas que dan autonomía empresarial están ahí, solo hay que estudiarlas, ajustarla a las posibilidades de cada cual y sobre todo, aplicarlas.
Precisamente esos ajustes al estilo de un pelotero conducen al éxito a la EMPAI, cuyos elogios pudieran resumirse en que ya fue reconocida con la Orden Lázaro Peña de Primer Grado, la más alta condecoración a la que por su historia puede aspirar una entidad cubana.
“Gracias a los trabajadores por demostrar que cuando existe unidad, entrega y pasión por lo que se hace, los resultados trascienden el tiempo. Gracias por ser los protagonistas de esta historia de victorias que hoy nos llena de orgullo y compromisos a todos”, publicó en su perfil de la red social Facebook el director general de la Empai, Jorge Luis Hernández.

Manifestó gratitud a directivos y empleados por hacer posible la obtención de esa categoría superior de la emulación socialista, concedida en esta oportunidad por la Comisión Organizadora 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) a propuesta de los sindicatos.
“Cuando miramos hacia atrás y vemos estos 31 años de éxitos ininterrumpidos, no vemos solo cifras o informes. Vemos el rostro de cada uno de ustedes. Vemos las manos firmes que cada día ponen su empeño, la inteligencia colectiva que resuelve los desafíos y el corazón que han puesto en cada tarea, en cada jornada.
“Ustedes son los verdaderos artífices de esta hazaña. Esto no es un premio que se entrega, es una conquista que se siembra, se cuida y se cosecha día a día con el esfuerzo sostenido de un colectivo que ha hecho de la constancia su principal bandera. Mantener la excelencia durante 31 años no es casualidad; es la muestra irrefutable de que aquí trabajan personas excepcionales, comprometidas con su obra y con su patria”, expresó Hernández.
Delegado directo a las sesiones finales del 22 Congreso de la CTC, enno pocas ocasiones Hernández ha dicho que el éxito se debe “a un sistema de dirección y gestión que nos permite evaluar hacia dónde vamos, qué queremos, y cómo mejorar”, una filosofía que como brújula conduce el día a día de un colectivo donde lo esencial consiste en hacer las cosas bien desde la primera vez.
Ganadora del Premio Nacional de Calidad en cuatro ocasiones, eficiencia, planes satisfechos, óptimo funcionamiento sindical, cero delitos, son algunos de las razones que la mantienen como vanguardia, un resultado que se agiganta para la entidad perteneciente al Sindicato Provincial de Trabajadores de la Construcción.
Creada en 1977, la empresa descuella por su capacidad para encadenar conocimientos, usar adelantos de la ciencia y la técnica, practicar la inteligencia competitiva y poseer un efectivo vínculo con la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.
Para muchos expertos, la EMPAI resume el ideal de empresa necesitado por un país urgido de toda la eficiencia posible de su sector empresarial, justo el encargado de cumplir y hacer eficiente la generación de bienes y de servicios.

El año pasado, Trabajadores tuvo el honor de realizar una de sus sesiones del encuentro de corresponsales en la sede de la EMPAI. En aquella ocasión, Hernández confesó ser un afortunado por estar acompañado de un equipo de profesionales maravilloso. Sin eso, recalcó, es imposible ser exitoso.

