El embajador chino en Cuba, Hua Xin, confirmó la salida hacia la isla de un barco con 60 toneladas de arroz, carga que será distribuida entre la población cubana como parte de una nueva ayuda humanitaria.
Esta donación responde al agravamiento de la crisis económica causada por las políticas del gobierno de Donald Trump, que han intensificado el bloqueo económico contra Cuba. Hua Xin reiteró que China ha sido firme en su denuncia contra los efectos del bloqueo, subrayando la solidaridad de su país.
Durante una rueda de prensa relacionada con Las Dos Sesiones (evento anual más importante de la República Popular China pues marca la ruta del desarrollo económico y de la política), el diplomático reafirmó el apoyo a Cuba, no solo en términos de solidaridad económica, sino también en la defensa de su soberanía. En su discurso, expresó la firme oposición china a las presiones extranjeras y la injerencia de Estados Unidos.
El diplomático exigió el cese inmediato de las acciones hostiles contra la isla: “China seguirá trabajando junto a Cuba y otros países amigos para fortalecer la lucha internacional contra la hegemonía y las políticas de fuerza, mientras defendemos los derechos e intereses legítimos de Cuba”, afirmó.
El embajador destacó los avances en proyectos de cooperación con Cuba, como la instalación de sistemas fotovoltaicos y la entrega de kits de ayuda a las zonas afectadas por el huracán Melissa.
En relación con la cooperación en energía, Hua Xin resaltó la sincronización exitosa de un parque fotovoltaico de 35 megavatios donado por China, que ya se encuentra operando dentro de la red nacional cubana. Este proyecto forma parte de los esfuerzos conjuntos para acelerar la transición energética en la isla, que atraviesa una compleja situación en el sector eléctrico.
El diplomático reafirmó la disposición de China para seguir fortaleciendo la cooperación: “Estamos convencidos de que bajo el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, el pueblo cubano superará las dificultades actuales y continuará desarrollándose”, indicó Hua.
Sobre la relación entre China y América Latina, el embajador expresó que la región es una comunidad de países soberanos que no puede ser vista como un “patio trasero” de Estados Unidos. China condena la “Doctrina Monroe” y critica las medidas de presión y coerción impuestas por Estados Unidos, las cuales dificultan la cooperación entre China y América Latina.
En su intervención, Hua reafirmó el compromiso de China con la paz y la seguridad mundial, especialmente en el contexto del conflicto en Oriente Medio. Condenó los ataques militares contra Irán, orquestados y ejecutados sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, y abogó por el respeto a la soberanía y la solución pacífica de los conflictos.
El embajador destacó la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra la delincuencia transnacional, pero enfatizó que el narcotráfico tiene sus raíces en Estados Unidos y que el país debe abordar sus propios problemas internos en lugar de imponer sanciones y llevar a cabo intervenciones militares en otros países.