Matanzas, conocida como la capital de la Ciudad de los Puentes, se convierte una vez más en el epicentro de la creatividad y la tradición cultural con la celebración del XVI Festitaller Internacional de Títeres (Festitim), evento que se desarrollará hasta el próximo 22 de marzo, como un homenaje a la rica tradición titiritera de Cuba y un espacio de resistencia cultural en medio de las dificultades que enfrenta el país.
Este año, el Festitim tiene un significado especial, ya que celebra el aniversario 70 del emblemático personaje Pelusín del Monte, el títere nacional cubano creado en 1956 por la escritora Dora Alonso y los hermanos Camejo, que ha dejado una huella indeleble en el teatro cubano, convirtiéndose en un símbolo de la cultura popular; en tanto protagonista de múltiples programas televisivos y obras escénicas.
La Compañía Teatro de Las Estaciones, organizadora del evento, ha previsto una programación que destaca la esencia de este personaje entrañable, que ha sabido evolucionar y conectar con diferentes generaciones de cubanos.
La jornada inaugural del Festitim se llevó a cabo en la Sala de Conciertos José White; espectáculo que devino despliegue de talento y diversidad, donde el canto, la música campesina y el arte titiritero se entrelazaron de manera magistral. Solistas como Olga Blanco y Conchita Torres, junto a la Compañía Gabi y Sofi, así como actores de Las Estaciones, ofrecieron un encuentro en el que se unieron la tradición y la modernidad para crear un ambiente festivo que emocionó a los asistentes.
La muestra Yo soy Pelusín del Monte, inaugurada simultáneamente, constituyó un recorrido antológico por la vida del querido títere. Rubén Darío Salazar Taquechel, encargado de la regiduría artística del evento, enfatizó que Pelusín es un símbolo de resiliencia, una palabra que hoy en Cuba adquiere un significado profundo y necesario. Ante la adversidad, el personaje y su legado siguen vivos, evidenciando la capacidad del arte para superar obstáculos y encontrar su lugar en el corazón de la gente.
Además de celebrar a Pelusín, el Festitim rinde homenaje al maestro titiritero Armando Morales, quien recibió el Premio Nacional de Teatro en 2018 y dejó una huella significativa en el panorama titiritero cubano antes de su fallecimiento en 2019. En la Biblioteca Gener y del Monte se presentó la muestra fotográfica Una isla llamada Armando, que invita a los asistentes a recordar su vida y su contribución al desarrollo del arte titiritero en Cuba.
La presencia de figuras destacadas del teatro de títeres, como Federico Cauich y Ainé Martelli, de México, resalta la importancia de la colaboración y el intercambio cultural en eventos como el Festitim que enriquecen el panorama artístico local y brindan la oportunidad de compartir experiencias y técnicas que van más allá de las fronteras, creando redes de amistad y aprendizaje entre artistas.
Este encuentro no se limita a la exhibición de espectáculos; también ofrece un variado programa de talleres destinados a niños y adultos, impulsando la creatividad y el aprendizaje sobre la fabricación de títeres. Federico Cauich impartirá tres clases magistrales enfocadas en la creación de títeres utilizando materiales accesibles como cartulina, hojas de papel y cartón.
«Con cualquier cosa que tengamos a la mano podemos diseñar un títere y sacar el creador que llevamos dentro», afirmó Cauich, quien disfruta enormemente compartir su arte con los niños cubanos.
Estos talleres son una muestra del compromiso del Festitim con la educación y la formación de nuevas generaciones de titiriteros. El hecho de que artistas de renombre se involucren en la enseñanza evidencia la riqueza del conocimiento compartido, esencial para preservar y revitalizar el arte de los títeres en Cuba.
El maestro René Fernández Santana, fundador del Festitim, ha subrayado en varias ocasiones la importancia de este evento en el contexto actual del país, marcado por la agudización del bloqueo económico y social. A pesar de las limitaciones, él ha logrado mantener viva la llama del arte titiritero, demostrando que la cultura sigue siendo un espacio de resistencia y esperanza.
El Festitim no solo busca entretener, sino que también aspira a ser una plataforma de reflexión sobre la identidad cubana y las formas de expresión artística que han surgido en medio de la adversidad. En tiempos de crisis, el arte se convierte en un refugio, una forma de conectar a las personas y de mantener vivas las tradiciones que definen a una nación.
La celebración de Pelusín del Monte no solo rememora su historia y legado, sino que también incita a nuevas generaciones a encontrar su voz y desarrollar su creatividad. La capacidad de adaptarse, innovar y seguir adelante es un reflejo del espíritu del pueblo cubano, que encuentra en la cultura un salvavidas en medio de la tempestad.
El XVI Festitaller Internacional de Títeres de Matanzas es un evento de gran importancia para la preservación y promoción del arte titiritero en Cuba, con una programación que incluye espectáculos, talleres e exposiciones, que reafirman el compromiso de la comunidad artística matancera y cubana en general con la cultura y la identidad nacional.
Festitim vine a demostrar que, a pesar de las circunstancias, la cultura y el arte siempre encontrarán un camino para florecer en los corazones de quienes los aprecian. Las voces de los titiriteros que participan, la música, el color y la alegría son prueba de que el legado de Pelusín y de todos los que han aportado al arte titiritero continúa vivo, desafiando barreras y celebrando la vida en todas sus expresiones. Es un llamado a valorar lo nuestro, a reivindicar nuestras raíces culturales y a seguir construyendo, entre todos, una Cuba donde el arte sea siempre un canto a la vida