Varadero.- Como en la mayoría de las instalaciones del Ministerio de Turismo (MINTUR) en su principal destino de Sol y playas, en el hotel Starfish Varadero sacan provecho a la pausa en las operaciones en este sector, impuesta a Cuba como consecuencia de la orden ejecutiva del presidente de los Estados Unidos Donald Trump que bloquea el acceso a los combustibles.
La agravante incidió de manera inmediata en la escasez de energéticos y con ello varias líneas aéreas dejaron de volar al aeropuerto internacional Juan Gualberto Gómez, principal puerta de acceso al prominente balneario matancero.
La baja ocupación producto de los mermados flujos turísticos, ha provocado un cierre de instalaciones, la compactación de servicios en otros en funcionamiento y la interrupción laboral en un destino que en temporada de alza turística como ahora emplea a más de 16 mil hombres y mujeres.
“La afectación llegó en un momento donde acostumbramos a tener la mayor actividad posible por ser el período invernal, donde más clientes recibe el país. Así que es fácil calcular el daño”, lamenta Yahíma Ortega, secretaria general del buró sindical de Starfish Varadero.
“Sin embargo, optamos por no dejarnos vencer. Decidimos aprovechar este parón para continuar las mejoras en la planta. Remodelaciones y pintado de las habitaciones, limpieza de los espejos de agua, restauración de mobiliario, arreglos por aquí y por allá… Sabemos que cada espacio cuenta cuando se trata del descanso. Queremos regalarles a los visitantes una imagen diferente, agradable. Ellos lo merecen”, asegura.
“Se extraña mucho estar sin prestar servicios. Hay clientes que son parte nuestra, como familia. Los canadienses y de otras naciones, consideran al alojamiento su segunda casa. Y ellos también están tristes, y no los han hecho saber… No son culpables de la suspensión de las líneas aéreas”, considera con cierto aire melancólico.
“Estamos seguros que saldremos victoriosos de este nuevo y complejo momento. Por eso el trabajo no se detiene… Nos preparamos para el retorno… Les brindaremos una atención superior a lo que estamos acostumbrados a dar”.
Al igual que cuando la Covid-19, el alma buena de los trabajadores del turismo trasciende por estos días. “Como en aquellos momentos, estamos apoyando la limpieza del hospital de Cárdenas, algo que mucho se agradece allí… También hemos estamos haciendo labores sociales. Hace solo unas horas, una representación del hotel llevó regalos y realizó una actividad a niños ingresados en este mismo centro asistencial. Son gestos para admirar”.
A pesar de estar cerrada la instalación, día por día en el perfil de Facebook de Yahíma aparecen rostros de los afiliados… “Siempre los agasajamos en su cumpleaños, a la gente les gusta, es un estímulo, sobre todo en estas horas donde muy pocos están laborando en el hotel”.
Yahíma tiene una certeza: “Esto de ahora más que pausa, es una preparación, un compromiso con la calidad. Una apuesta para que sea óptima la próxima experiencia del cliente”.
