Tanto una reconocida personalidad en el mundo del tabaco como Héctor Luis Prieto Díaz, merecedor de la condición de Hombre Habano en la categoría de productor, en 2008, como Lázaro Domínguez Torrens, el cultivador de tabaco más joven de Pinar del Río, con sus 23 años se edad, coinciden en que es muy sabia y oportuna la decisión del país.
«Ésto te permite regar la cosecha de tabaco sin la incertidumbre que hay con el petróleo», afirma Héctor Luis, el experimentado dueño de la finca Quemado del Rubí, en San Juan y Martínez, en donde le han precedido tres generaciones de vegueros.
«Se alimenta del sol y echa suficiente agua para mojar bien la plantación», dice a su vez Lázaro, en su parcela ubicada en el municipio cabecera de Vuelta Abajo.
Ambos se refieren a los sistemas fotovoltaicos de irrigación que adquirieron e instalaron recién en sus terrenos, con asistencia técnica especializada, como parte de un gran propósito del Grupo Empresarial Tabacuba de reducir drásticamente la dependencia de esa actividad del bombeo eléctrico o con diésel, muy afectados por el cruel, inhumano e ilegal bloqueo energético yanqui.
«Nosotros este año queremos llegar a 10 mil hectáreas de tabaco beneficiadas con sistemas fotovoltaicos, que significan aproximadamente la mitad del área de riego agrícola que tenemos», afirma Reinaldo Gómez Vergara, especialista del Grupo Empresarial Tabacuba.
En la meta se emplean módulos que incluyen paneles solares, sus correspondientes equipos de control y bombas para fuentes superficiales como ríos arroyos o embalses de agua, u otras sumergibles, a instalar en pozos profundos.
Según explicó el experto son de caudales, que van desde los 2 hasta los 15 litros por segundo y permiten irrigar 2, 4 ó 6 hectáreas de la solanácea.
«A fines de este mes debemos tener cerca de 500 módulos funcionando, todos en Pinar del Río, a los que se sumará otros mil antes del 29 de mayo, Día del Trabajador Tabacalero, con los cuales vamos extender la tecnología a todas las empresas que cultivan tabaco en Cuba», aseguró además.
El programa llevado adelante por Tabacuba se corresponde con la meta del Ministerio de la Agricultura (MINAG) de introducir las fuentes renovables de energía en los procesos productivos para disminuir su dependencia del Sistema Eléctrico Nacional y de los combustibles importados, cuya ejecución se aceleró a partir de 2023 y se corresponde con el Programa Social y Económico del Gobierno para el año actual en lo referente al cambio de la matriz energética en Cuba.
Prioridades
Ante la carencia de combustibles y lubricantes por el cerco norteamericano, la mayor prioridad en el montaje de sistemas fotovoltaicos de riego se le está dando a la sustitución de las motobombas de combustión interna como las que tenían en uso Héctor Luis y Lázaro para regar sus plantaciones del mejor tabaco del mundo.
Eso permite prescindir de los 220 litros de diésel necesarios para aplicar los 7 riegos establecidos a cada hectárea durante los 75 a 82 días en que las plantas están en el campo, antes de cosechar las hojas, de acuerdo a la explicación del Rodovaldo López Valle, director general de Ingeniería del MINAG.
No se ha perdido de vista que en Pinar del Río hay más de 5 mil hectáreas con riego eléctrico, muy afectado en los últimos años por extensos cortes del servicio por la delicada situación del Sistema Electroenergético Nacional debido a frecuentes averías en unidades generadoras, agravada por el actual bloqueo yanqui a los embarques de petróleo a Cuba.
«Nosotros teníamos una turbina eléctrica muy vieja, con problemas técnicos, a lo que se unieron los apagones, lo que nos causaba pérdidas en la siembra y en los diferentes fases del cultivo», afirma Jorge Luis Muñoz Valladares, presidente de la Cooperativa de Créditos y Servicios Isidoro García, de San Juan y Martínez.
Ahora está muy satisfechos en la CCS con uno de los 11 equipos fotovoltaicos móviles para riego que se prueban desde hace varios meses en Pinar de Río, capaces de generar electricidad para bombear hasta 22 litros por segundo y puede servir a cuatro campos distintos en 7 horas de labor.
Con la contribución de la máquina, en la cooperativa continúan el programa de recuperación de áreas de tabaco hasta llegar a las 105 hectáreas, de las que tendrán 92 listas en este año.
Por su parte, López Valle ratificó que en los meses finales del año llegarán a Cuba otros dos mil sistemas fotovoltaicos de riego como los que tienen Héctor Luis en su finca Quemado del Rubí y Lázaro en la de él, compuestos por una batería fija de paneles, los equipos de control en una caseta sencilla y la bomba que, en sus casos, es de superficie.
«Con ellos llegaremos a las 3259 posiciones de riego fotovoltaico necesarias para las 10 mil hectáreas que se ha propuesto lograr Tabacuba este año», subraya el director general de Ingeniería del MINAG.
Reconociendo que los vegueros favorecidos con la moderna tecnología riegan aprovechando sus viejas tuberías, con el método de inundación o aniego, de muy baja eficiencia en la aplicación del agua, el directivo también subrayó que están en proceso de compra sistemas de campo por aspersión y por goteo en el cultivo, mucho más ahorrativos en el gasto del preciado líquido.
El Hombre Habano 2008, Héctor Luis Prieto Díaz; el joven veguero Lázaro Domínguez Torrens, el especialista de Tabacuba, Reinaldo Gómez Vergara, y el director general de Ingeniería del MINAG, Rodovaldo López Valle, son categóricos: el riego fotovoltaico no solo es una solución circunstancial sino que llegó para quedarse en la agricultura cubana.