¿Es posible descubrir la diabetes en personas aparentemente sanas? La respuesta es afirmativa, y ello resulta muy necesario pues es sabido que por cada diabético conocido hay uno que no se conoce. Se trata de la llamada diabetes oculta, explica el doctor Erick Robles Torres, director del Instituto de Endocrinología (IE).
“Esta posibilidad de búsqueda precoz surge a partir del empleo, por primera vez, de un método cubano adaptado de una escala finlandesa, consistente en una encuesta dirigida a buscar el riesgo de padecer diabetes mellitus.
“Esta dolencia, precisa, es la más frecuente dentro de las endocrinopatías, y no solo constituye la octava causa de muerte en el país sino que tributa al desencadenamiento de otras afecciones mortales, por eso se emprenden acciones como esta, dirigida a identificar de manera más temprana la aparición de la enfermedad y de este modo aplazar las posibles complicaciones una vez que se presenta.
“El cuestionario, creado por nuestros investigadores, ya está validado y en fase de implementación en todo el país. Arroja un puntaje y ello nos permite definir si la persona tiene un elevado riesgo e indicarle los exámenes complementarios correspondientes para adelantarnos al diagnóstico. En La Habana lo hemos aplicado a grupos poblacionales de distintas edades, y en colectivos laborales”.
Aprender a vivir con diabetes
Una de las dependencias del IE es el Centro para la atención del Diabético, cuya misión fundamental lo constituye la educación a las personas con diabetes, y es rector de la red de instituciones de este tipo existentes en todo el país.
La idea es pertrecharlos de conocimientos y demostrarles que su padecimiento no es un obstáculo que los limite, sino una condición de salud que deben aprender a manejar.
Este Centro, que es referencia nacional, cuenta con una consulta de clasificación que sesiona dos veces por semana y se nutre de los casos procedentes de la atención primaria, fundamentalmente enviados por el endocrinólogo del área de salud.
Recibe a personas que están descontroladas para ponerlas bajo control, y si se detecta que tienen necesidades educativas, son remitidas a una modalidad que es el ingreso diurno. A este se incorporan además pacientes del Instituto de Endocrinología y los que se atienden en el resto de las consultas de la institución.
Allí se ocupan de jóvenes y adultos con diabetes tipo 1; la diabetes tipo 2 complicada de difícil manejo; obesidad y lípidos; el adulto mayor; oftalmología, que realiza la pesquisa de complicaciones no solo de diabetes sino de las demás enfermedades endocrinas y nutrición.
También se atienden los casos de riesgo pre concepcional y del embarazo, esta última vinculada al hospital ginecobstétrico América Arias. El centro cuenta con una clínica del pie diabético, ofrece terapia de relajación y en el gimnasio se orienta cómo realizar los ejercicios físicos.
Cada una de estas consultas son conducidas por endocrinólogos, angiólogos, podólogos, oftalmólogos, una educadora terapéutica, psicólogos, una nutricionista y un profesor de educación física, además de una enfermera especializada.
Educar a adultos, niños y adolescentes
El ingreso diurno, explica su responsable la doctora Teresa González Calero, consiste en la permanencia de adultos en grupos de 20, de forma ambulatoria, durante una semana. Fue detenido en la segunda semana de febrero, debido a la situación actual del país. No obstante, explica que el proceder incluye además del análisis de los pacientes por los especialistas, ofrecerles una amplia información sobre el manejo de la insulina y el glucómetro, cómo identificar la glucemia alta o baja, el cuidado de los pies, la salud bucal y la alimentación, entre otros temas que deben conocer.
Para los niños y adolescentes está concebido otro tipo de atención ambulatoria denominada convivencia, porque se incorporan junto con sus padres o familiares. Los pequeños se reciben a partir de los cuatro años en el mes de abril y los adolescentes en la tercera semana de julio. A los acompañantes se les brinda una atención aparte para que aprendan cómo ayudar a sus hijos a manejar la enfermedad.
Esa forma de tratamiento, precisa la doctora Teresa, continuará en las actuales circunstancias con adecuaciones. A partir de un gran esfuerzo haremos la modalidad presencial los lunes, miércoles y viernes, compartida con un espacio virtual los martes y jueves.
Un grupo muy activo en la autoayuda y la educación es el creado por el doctor Manuel Vera González, actualmente profesor consultante y fundador de la institución. Se denomina Endulza la vida y no tu cuerpo, se reúne los últimos sábados de cada mes y colabora con las convivencias con temas de interés.
Puede afirmarse que quienes transitan por el centro no solo adquieren la preparación necesaria para el manejo de su padecimiento sino que ganan en seguridad en sí mismos y se convencen de que no les impide materializar sus sueños.