Este jueves, en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, se realizó el acto de recibimiento al colectivo de funcionarios y trabajadores de la Embajada de Cuba en Ecuador, tras la decisión del gobierno de ese país de declararlos personas non gratas.
La viceministra de relaciones exteriores Josefina Vidal Ferreiro subrayó que la medida constituye una acción hostil y sin precedentes, que desconoce las normas del Derecho Internacional y responde a la subordinación del actual gobierno ecuatoriano a los intereses de Estados Unidos. Recordó además que no es la primera vez que Quito incurre en violaciones graves, como el asalto a la sede diplomática de México en esa nación, hecho que provocó el rechazo internacional.
En sus palabras, la viceministra destacó la dignidad con que los diplomáticos cubanos defendieron hasta el último momento los valores de la diplomacia revolucionaria y los intereses de la Patria. “Sean bienvenidos a la Patria que los recibe con agradecimiento por el deber cumplido”, expresó.
Por su parte, el embajador Basilio, en nombre del colectivo, reafirmó la disposición de la diplomacia cubana de mantener a cualquier precio los principios de la Revolución, enfrentada durante más de seis décadas a la hostilidad del imperialismo. Señaló que la expulsión constituye “un acto inamistoso y sin precedentes, que daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos”.
El diplomático reconoció las múltiples muestras de solidaridad recibidas en Ecuador, provenientes de organizaciones sociales y personalidades que condenaron la actitud servil de su gobierno. “Estamos seguros de que no existe fuerza capaz de destruir los lazos de hermandad entre Cuba y Ecuador, construidos en una historia compartida como pueblos latinoamericanos y caribeños”, afirmó.
La Cancillería recordó que el personal diplomático cubano fue obligado a abandonar Quito en un plazo de 48 horas, lo que constituye una violación flagrante de las normas internacionales.
El acto concluyó con la reafirmación del compromiso de Cuba de continuar defendiendo la verdad y los principios de la Revolución, bajo la guía del Partido y sus líderes históricos