Se le daban los toques finales a la presa Zaza cuando el entonces joven ingeniero espirituano Miguel Ángel Noriega Pérez llegó a las obras que complementaban la infraestructura hidráulica anexa al mayor embalse del país. De las aulas universitarias cayó directo en el terreno donde se erigía una de las maravillas de la ingeniería civil cubana.

“Me incorporé a la construcción del canal magistral a partir del kilómetro 20, casi a la mitad”, rememoró, a la vuelta de 50 años de aquel suceso que marcó el inicio de su vida laboral. De ahí que sea una voz autorizada para validarla como una de las ideas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz con mayor impacto en Sancti Spíritus.
Mucho ha llovido y dejado de llover durante este medio siglo sobre la Zaza, y sin dudas, “ha cumplido sus expectativas con creces. Ha sido un suministro de agua sostenido para el desarrollo de importantes programas productivos de la provincia”, precisó el especialista.
La presa tuvo como primer objetivo regular las avenidas del río que le da nombre y reducir el impacto de las inundaciones en las comunidades aguas abajo. Propició el surgimiento de la cabecera municipal de La Sierpe; anega unas 500 caballerías donde han germinado los arrozales del Sur del Jíbaro; impulsó el despegue de la acuicultura y fue pionera del empleo de las energías renovables en la nación pues ofreció potencial para la instalación de una Pequeña Central Hidroeléctrica (PCHE).
“Forma parte de la historia reciente de Sancti Spíritus con una gran repercusión social, económica, laboral y técnica, porque es insignia de la ingeniería hidráulica cubana”, corroboró Ángel Martín Linares, otro de los consagrados.
“El embalse, diseñado para recibir mil 020 millones de metros cúbicos, en la actualidad solo acumulamos 180 millones. Esto obedece a que en los últimos años ocurren fenómenos cíclicos de intensa sequía y únicamente alcanza notables volúmenes de agua ante la ocurrencia de eventos hidrometeorológicos como ciclones o intensas precipitaciones situación actual que mantiene en jaque la entrega a los principales clientes como la Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro, la Estación de Alevinaje y la hidroeléctrica”, puntualizó Francisco Hernández Lorenzo, director técnico de la Empresa Provincial de Aprovechamiento Hidráulico.

