Y como ya los lanzadores temen enfrentársele, han optado por bolearlo con cuatro pasaportes gratis. Otani ya conectó vuelacerca con bases llenas y su risa es contagiosa cada vez que llega a la caja de bateo, pues apenas falla y cuando lo hace hasta recibe aplausos de su público, que ha colmado el Tokio Dome para corear su nombre y comprar camisetas con su número 16.
Ya que hablamos del mejor jugador de béisbol del mundo en el último lustro, resulta justo mencionar la labor del venezolano Luis Arráez, líder de los bateadores con dos cuadrangulares, par de tubeyes, siete remolcadas y línea ofensiva de 625-667 y 2292. ¿Casi nada? Es el hombre grande de la tropa morocha, que aspira a clasificarse a la segunda fase.
Las esféricas fuera de los parques ya suman 59 en los primeros 23 desafíos. Nueve peloteros ya andan abrazados en ese departamento con dos percápita, en tanto Japón lidera por colectivos con seis. ¿Se impondrá un nuevo récord para estos torneos? ¿Podrá Otani o Arráez superar la marca de cinco cuatroesquinazos para una edición, en poder de Trea Turner (2023) y Seung Yuop Lee (2006)?
El grupo que menos veces ha disfrutado estos batazos de vuelta completa ha sido el A, en el que Cuba lidera con 4, pues Canadá y Puerto Rico apenas archivan uno, mientras Panamá y Colombia no conocen todavía en sus estadísticas esta conexión.