“Desde la cuna, como debe ser, mis padres me inculcaron valores y principios morales que han guiado mi vida personal y profesional”, exalta Nelsy Polo Gutiérrez una mujer empoderada y comprometida con los destinos de la industria azucarera en Las Tunas.
Habla con orgullo de su infancia, “nací en el seno de una familia humilde de origen campesino en la zona de Chaparra, actual municipio de Jesús Menéndez, y llevo en la sangre su idiosincrasia, distinguida por los sentimientos de solidaridad, la vocación de servicios a los demás y de amor al prójimo que reinaban en los campos cubanos”.
Por su talento natural, por las buenas enseñanzas y por las oportunidades que llegaron para todos los cubanos el primero de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución, Nelsy transitó sin contratiempos las enseñanzas Primaria, Secundaria y Preuniversitaria, y pudo aspirar y coronar con éxitos cualquier carrera universitaria y brillar en el puesto de trabajo que asumiera.
Pero, “me decidí por la carrera de técnico de nivel medio en Sanidad Vegetal porque no quería alejarme de mis padres y porque no la considero una especialidad menor en un territorio que basa su desarrollo, fundamentalmente, en las actividades agrícolas. Hay muchos escenarios para la realización y para sentirse útil”, dice convencida y su trayectoria laboral avala la afirmación.
“Al graduarme, hace ya cuatro décadas, fui ubicada en el sector azucarero”, y todavía permanece en ese fascinante universo, “porque una se enamora del trabajo y hasta de los desafíos que suponen la producción de azúcar y de sus derivados”, y la acongojan los malos resultados de los últimos tiempos, y confía en la recuperación porque “hay hombres y mujeres dispuestos a conquistar al futuro y siguen aferrados a ese propósito”.
Lo dice con la convicción que la ha animado siempre y máxime en estos 40 años de su prolífica existencia, incluso en esos momentos en que las dificultades parecen infranqueables el espíritu no quiebra, y Nelsy aferrada a su responsabilidad como secretaria del Buró Sindical en la unidad empresarial de base (UEB) Derivados Antonio Guiteras, en el poblado de Delicias, municipio de Puerto Padre, sigue trasmitiendo ánimos y confianza, y su serenidad promueve entusiasmo y capta seguidores.
En ese cargo ha servido al movimiento obrero durante muchos años alternando con otras tareas y con la atención a la familia, que “ha sido –y es- pilar, apoyo a las exigencias de simultanear el quehacer laboral y de activismo sindical, “tampoco me han faltado la ayuda y la participación comprometida de mis 368 compañeros de trabajo, todos afiliados y organizados en seis secciones”.
Y es que Nelsy a fuerza del ejemplo personal y la buena representación de los trabajadores que dirige, ha escalado peldaños de liderazgo y se ha convertido en referente de cómo deben ser y deben actuar los dirigentes sindicales comprometidos ahora, más que nunca, con los destinos de la nación.
Con su empuje y el respaldo de la dirección administrativa que entiende y pondera la importancia del buen funcionamiento del sindicato, Nelsy lidera un movimiento que trasciende las paredes de los inmuebles que ocupa la unidad y tiene impactos en la comunidad circundante.
De esa fructífera interrelación y del bienestar derivado son testigos los vecinos de la de Delicias, circundante del central Antonio Guiteras, en cuyos predios se la levanta la UEB, “en todos estos años hemos ayudado y apoyado con acciones de remodelación al círculo infantil de la comunidad, al hogar de ancianos y la casa de niños sin amparo parental, y son sistemáticas las donaciones monetarias al Programa Materno Infantil y de atenciones a pequeños con enfermedades oncológicas, entre otras actividades”.
Nelsy asistió en condición de delegada al 21 Congreso de la CTC, a la Conferencia Nacional del Sindicato Azucarero y a mediado de este año ocupará escaño en el 22 Congreso de la organización obrera, “en el cual contaré mis vivencias sobre la contribución que hacemos de nuestra UEB a instituciones de nuestro entorno natural, pensando en la necesidad de socializar estas buenas prácticas que tanto pueden favorecer a la población.
A tanta entrega y a tantos buenos resultados les han rendido pleitesías la Central de Trabajares de Cuba, el Sindicato Azucarero y otras instituciones que han entregado reconocimientos personales y colectivos, a Nelsy, una mujer empoderada que confía y lucha por un mundo mejor.