Cienfuegos.- El último día de febrero fue quizás el primero para tomar un aire en el trabajo sindical y contestar con ideas, creatividad y métodos diferentes la pregunta lanzada por Osnay Miguel Colina, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC, a los 132 delegados a la conferencia provincial de este territorio: ¿Qué más podemos hacer por nuestro país y por nuestros trabajadores?
El ambiente de esta mañana sureña tuvo matices de inconformidad con lo hecho en la afiliación, la política de cuadros, el funcionamiento interno y el aporte económico en medio del contexto actual que vive Cuba. Varias estadísticas discutidas en la primera parte del debate así lo corroboran, con un decrecimiento en la afiliación y solo un 37,4 % de sindicalizados en el sector no estatal.
“Somos más creíbles si atendemos mejor a nuestros trabajadores y los representamos como ellos demandan. Hay que crear espacios de participación para que toda la familia sindical pueda encontrar un acompañamiento real a sus problemas”, comentó Colina, quien llamó a no perder nunca el diálogo, ahora con más información y preparación de los dirigentes.
Como prioridades imprescindibles en las cuales debe concentrarse la organización, Colina señaló la celebración de las asambleas sindicales, el papel de contrapartida de la administración en los consejos de dirección y el cumplimiento de los convenios colectivos de trabajo. Una frase resumió el ABC de estos tiempos: “el escalón superior de la participación es construir juntos la toma de decisiones”.
Con un estilo directo y apuntando a la realidad comentó que la dirección del país ha destrabado mucho todo lo que puede hacer una empresa, pero hay que preparar más al dirigente sindical para exigir que se aplique lo aprobado en su entorno. Citó ejemplos de planes económicos todavía muy estrechos, la repartición de las utilidades sin solucionar problemas internos y el poco uso de tierras o fuentes de energía renovables en lugares que pudieran hacerlo.
“El principal escenario hoy es el colectivo laboral y todos debemos preguntarnos: ¿qué podemos hacer por nuestro país y por nuestros trabajadores?”. Acto seguido actualizó a los cienfuegueros del proceso final para el 22 Congreso de la CTC, para el cual quedan dos provincias por celebrar sus conferencias (Camagüey y La Habana), en tanto aseguró que se mantiene la fecha del magno evento para la segunda quincena de junio.
Debates autocríticos y a fondo
“Una de las aristas del decrecimiento en la afiliación es el déficit de materia prima en algunos lugares, lo cual ha llevado a procesos de disponibilidad y muchos han pasado al sector no estatal”, explicó Leticia Águila Roque, secretaria provincial del Sindicato de Alimentación y Pesca, quien coincidió que los dirigentes de base deben enfocarse en darle seguimiento a esos trabajadores.
Sobre el ejemplo de la atención a los agentes de comunicación comentó Inés María Abreu, secretaria del sindicato de las Comunicaciones en el territorio. “Había una brecha entre los afiliados del sector estatal y los no estatales, pero lo hemos ido organizando y controlando a través de los Consejos Populares. Hoy se sienten satisfechos y complacidos por la atención que les damos”.
Desde el sector de la salud, Olga Lidia, secretaria del Buró Sindical del Hospital Dr. Gustavo Aldereguía Lima, reconoció que a pesar de todas las dificultades existentes, sus trabajadores siguen brindando atención las 24 horas y son consecuentes con aquella frase de Fidel el día de su inauguración: “me llevo la llave y nunca cierro la puerta”.
Contó todo lo que han hecho para no abandonar al trabajador en condiciones hoy más difíciles; la labor conjunta con los factores del centro: UJC, Partido y Consejo de Dirección; la realización de los matutinos sindicales con más participación y la lucha diaria contra una minoría que intenta opacar la labor humanitaria del sector.
Un dedo fuerte en la llaga lo puso Isabel Hernández Cabrera, secretaria provincial del Sindicato Civiles de Defensa, al soltar sin rodeos: “lo más importante para el funcionamiento sindical es la política de cuadros. Tenemos que lograr que eso funcione porque ahí está el corazón de la organización”.
Motivado por sus antecesores, Andrés Soria Cabrera, del municipio Abreu, pidió la palabra y se sumó al debate al asegurar que afiliación no es cobrar la cuota sindical y Mi aporte a la Patria, aunque pidió que a los trabajadores se les explique en cada lugar adónde va ese dinero, tan necesario para la organización. “Hay que explicarlo como cuando Martí lo hacía con los tabaqueros para la guerra de 1895. Esta guerra la vamos a ganar con ideas. No solo es afiliar, sino sindicalizar. La unidad es lo único que va a vencer las agresiones del imperio”, acotó.
Muy esclarecedora resultó la intervención de Carlos Rafael Quintero, secretario del Buró Sindical de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, quien informó a todos los presentes que felizmente la sincronización al sistema electroenergético nacional del bloque 4 debe quedar realizada en los primeros 15 días de marzo. “Y mucho hicimos desde el sindicato, exigiéndole a la administración que hiciera uso de las facultades otorgadas”.
Anai Morera: hay que representar de verdad
Con 40 años, Anai Morera no esconde que ser elegida este sábado la nueva secretaria de la CTC en la provincia de Cienfuegos es un reto mayúsculo. Es el lógico relevo de su antecesora, Mayté Llera Santana, a quien se despidió en la reunión luego de un lustro de trabajo en la tarea.
Después de 18 años de trabajo en la organización que particularidad piensa impregnar en su mandato futuro a partir del informe discutido en esta Conferencia.
“Agradezco la confianza depositada en mi y el énfasis lo pondremos, entre otros muchos temas, en la ejemplaridad de los dirigentes sindicales, la vinculación más directa con los trabajadores, el trabajo en equipo y ser proactiva para lograr un conjunto de prácticas que transformen el funcionamiento de la organización, tan discutido de cara a nuestro 22 Congreso”.
Su recorrido por las estructuras sindicales comenzó muy joven, con apenas 21 años. ¿Puede contarnos un poco de ese aprendizaje?
“Comencé a esa edad como secretaria del buró municipal del sindicato metalúrgico; luego estuve cinco años como miembro del secretariado de la CTC del municipio Cienfuegos y acto seguido fui la secretaria de ese comité municipal por un lustro. Después me pidieron asumir la secretaria del buró provincial del sindicato de Industria, cargo en el que apenas estuve un año pues fui promovida al secretariado provincial de la CTC hasta este 28 de febrero”.
De cara al 22 Congreso de la CTC vivimos momentos muy duros. ¿Qué papel considera que debe tener la organización y los trabajadores cubanos?
“Las prioridades están bien definidas y el Presidente de la Comisión Organizadora las esbozó hoy. La CTC debe aumentar su liderazgo en la sociedad, su vínculo con la base, su entrega a todas las tareas sin mucha muela. Hay que representar de verdad a quienes nos eligieron y nos debemos”.