Constituido para extender y potenciar la práctica deportiva del país y elevarnos hacia cielos competitivos que se creían imposibles, el Inder (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación) ha forjado una historia digna de celebrar. Sus gestas no solo ratificaron la sabia decisión de forjarlo, sino también la necesidad de perfeccionarlo permanentemente para que continúe como parte imprescindible de nuestra identidad y amplia capacidad de constancia.
Sirvan estos hitos (no los únicos) que les recordaremos a los lectores de Trabajadores, para volver a aplaudir a la esforzada familia del movimiento deportivo cubano.
Premios individuales y colectivos