Arabel López, jefe de grupo de seguridad y protección en el complejo hotelero Velasco-Louvre, en la ciudad de Matanzas, tiene la certeza de que los clientes de varios países que aquí hemos alojado no crearán esta nueva falacia del gobierno de Estados Unidos (EEUU) de ser Cuba una amenaza inusual para esa norteño país.

“No lo somos ni para esa, ni ninguna otra nación. ¿Cómo puede ser calificado así un país defensor de la paz, solidario y que pone a disposición del mundo un destino seguro, de playas, sol, cultura?, se pregunta.
“Aquí sabemos bien del daño del bloqueo al turismo, de los actos terroristas en hoteles, de las artimañas fabricadas allá para quitar visitantes y divisas. A quién quieren engañar cuando se sabe que la víctima es nuestra querida Mayor de las Antillas”, expresó.
Sostiene que desde todos los puntos de vista, Cuba viene siendo atacada por el imperialismo yanqui. “Ahora se trata de una guerra no convencional. En el caso del turismo, son campañas tras campañas para evitar la recuperación del sector, la llegada de más clientes. Ahora mismo hay una situación complicada en los flujos de visitantes, luego de la imposición por EE.UU. del bloqueo petrolero”.
Cualquier conocedor de esta tierra, estima, pudiera desmentir ese discurso estadounidense de la amenaza. “Año tras año en la ONU, Cuba recibe el respaldo de muchos países, clara señal de quiénes son ellos y quiénes nosotros”.
Arabel considera que el propósito sigue siendo asfixiar a la Revolución, llevar al pueblo a un estado de desesperación y provocar un estallido social. “Nosotros seguiremos buscando alternativas. No nos vamos a amedrentar. Aquí estamos dispuestos a la defensa permanente de la patria”.
A las palabras de Arabel se suman las voces de trabajadores del Sindicato de la Hotelería y Turismo en la provincia de Matanzas, donde se cuestiona el bloqueo petrolero contra Cuba, ahora mismo con consecuencias para el funcionamiento de esta industria, y de la estabilidad del empleo en un territorio donde en temporada de alza turística como la de ahora, ocupan puestos laborales unos 16 mil hombres y mujeres.

