DE: Nota escrita por un defensor de la Revolución Cubana
Memorando secreto sobre cambio de régimen
Como convencido revolucionario cubano, les ofrezco una guía estratégica gratuita sobre las tácticas que deben cambiar para destruir nuestro sistema socialista. Considérenlo un gesto de cortesía socialista entre caballeros en esta guerra de 67 años.
El bloqueo económico, comercial y financiero al cual ustedes llaman embargo y Trump bautizó como presión, no ha funcionado en casi 18 administraciones en las que cuatro mandatarios han ocupado dos veces la presidencia.
Durante todos estos años nos han dado el enemigo perfecto y en la misma medida que ejercen más presiones aumenta el apoyo popular que ya de por sí era alto cuando hace 66 años Lester D. Mallory lo reconoció al dejar escrita la filosofía de la guerra económica:
“La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.
De ese memorándum del Vice Secretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos, incumplen la recomendación de usar “una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible,“, pues el hecho de llamar embargo al bloqueo demuestra no tener ninguna habilidad.
Ese texto fue redactado el 6 de abril de 1960, y en el proceso inicial de implementación debieron haber considerado que ya el 22 de diciembre de 1961, Cuba era Territorio Libre de Analfabetismo y a los cubanos no les pidieron que creyeran, sino que leyeran.
Ha sido relativamente fácil argumentar que si fuera embargo no afectaría a terceros países, pero un error engendró otro: pretender hacer creer que el bloqueo no existe, lo cual nada tiene que ver con la discreción indicada por Mallory.
Quizás estaba exasperado porque sus más de dos centenares de medidas en el primer mandato no lograron el anhelado cambio de régimen, pero personas con cultura general integral son capaces de interpretar correctamente sus declaraciones a Hugh Hewitt:
“No creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar”.
Por cierto, lo que El Comité Editorial del The New York Times en Español dijo al lector estadounidense el 10 de febrero de 2025 bajo el título de «Este no es el momento para desconectarse» es tenido en cuenta en Cuba.
Los editorialistas advierten: «No te distraigas. No te agobies. No te paralices ni te dejes arrastrar por el caos que el presidente Trump y sus aliados están creando» para exigir que otros países acepten a los estadounidenses como sus nuevos soberanos.
Periodistas de opinión cuyos puntos de vista están basados en su experiencia, investigación, debates y una serie de valores arraigados conforman ese comité que es independiente de la sala de redacción, afirman que lo que está sucediendo pretende:
«mantener a Estados Unidos en vilo para que el presidente Trump pueda avanzar a toda velocidad en su afán por conseguir el máximo poder ejecutivo, para que nadie pueda detener la agenda osada, mal concebida y a menudo ilegal que impulsa su gobierno. Por favor, no te desconectes.»
Les informo que los cubanos han analizado también cómo el actual inquilino de la Casa Blanca se está rodeando de personajillos como Marco Rubio, todos los cuales han sido admitidos sin apenas reacción adversa, sino todo lo contrario.
Sepan que es de dominio popular su origen cubano de padres humildes emigrados en los años calificados de esplendorosos por ustedes mismos, pero por acá conocen hasta por testimoniantes vivos cómo era 1956.
Otro tema: Se hicieron ilusiones al alentar salidas ilegales o atraer emigrantes cubanos hacia los Estados Unidos de América, pero admitan que están muriendo de desengaño porque se llevan a los insatisfechos que allí prueban y comparan, además de ser fuentes de remesa.
Comprendo que el objetivo fue crear la imagen de que los habitantes huían o escapaban de un régimen, lo cual es innegable que logro efectos, pero debieron prever la necesidad de actualizar el método aplicado desde los primeros días de 1959. Por cierto, debieran de cuestionar la Ley de ajuste cubano.
Tal vez, no se los aseguro, haya otro memorando sobre lo que podrían hacer, pero por ahora, consideren levantar el bloqueo, o si lo prefieren cambiarlo por un embargo, pero que realmente sea embargo y anden por otros caminos para el cambio de régimen.
Acepten una cordial despedida de este agente secreto voluntario que les rebela confidencialmente que tras firmar esta nota, se incorpora a la preparación masiva para entrenarse en el uso de un arma con la cumplir la meta de interrumpirle la vida, por lo menos, a un agresor cada día si repiten otro Bahía de Cochinos.