Organizaciones sindicales, gremiales y solidarias de América, Europa y África participarán en un Encuentro Internacional de apoyo a Cuba y en contra de la orden ejecutiva del presidente norteamericano Donald Trump que estableció un bloqueo a los embarques de petróleo hacia la Isla digna e independiente, a efectuar este viernes en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), en La Habana.

El evento fue convocado por la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC con el propósito de sumar voces de condena a la criminal, inhumana y arbitraria escalada anticubana del régimen gobernante en Estados Unidos, informó la integrante del órgano sindical Niurka González Orberá, quien además puntualizó que será realizado por vía online.
Ratificaron su presencia en la cita organizaciones de México, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, Bélgica, Níger, España y Ecuador, así como entidades vinculadas a la Federación Sindical Mundial (FSM).
Entre ellas aparecen el Comité de Solidaridad Manos Fuera de Cuba, de Estados Unidos; la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba y las Causas Justas; la Federación Unitaria de Transporte, Puertos, Pesca y Telecomunicaciones (FUTAC); el belga Sindicato Nacional de Trabajadores del Metal y la Confederación de Trabajadores de Níger.
Se prevé la asistencia del representante de la FSM para América Latina y el Caribe, Ernesto Freire Casañas.
González Orberá precisó que por el movimiento obrero cubano estarán miembros de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC, secretarios generales de sindicatos nacionales y dirigentes de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores.
El 29 de enero pasado, el actual inquilino de la Casa Blanca firmó una orden ejecutiva que esgrimiendo mentiras califica a Cuba como una amenaza para Estados Unidos y promete fuertes sanciones a quienes comercien petróleo con la Isla.
El primer secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reaccionó a la medida acusando a Trump de querer asfixiar la economía cubana y calificando de «fascista, criminal y genocida» a su gobierno, posición respaldada por los trabajadores y su central sindical.

