Ya se ha hecho habitual que la lucha cubana plante su estandarte en los principales certámenes a los que asiste. Tan acertado en su rumbo, que ha logrado en múltiples Juegos Olímpicos incluir a sus efectivos, incluyendo mujeres, entre los medallistas.
El 2026 volverá a ser otra oportunidad para que esa disciplina marque diferencias. Los Juegos Centroamericanos y del Caribe en República Dominicana, se antojan como el principal reto, por eso cualquier oportunidad de foguearse debe anotarse y servir de referencia para lo que avecina.
Recientemente los libristas Vladimir Vila (57 kg) y Geannis Garzón (79 kg) incursionaron en la Copa Iván Yarygin, que se efectuó en Rusia.
A pesar de que no obtuvieron preseas lograron chocar ante gladiadores de reconocida calidad, algo que redunda en su modelaje competitivo.
Vila y Garzón son de la nueva hornada de luchadores que aspiran a dejar su huella en el escenario internacional. La cita regional en suelo dominicano deberá ser el inicio de una etapa feliz, que tendrá su colofón en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.