El más capaz, sensible y profundo de nuestros compañeros

El más capaz, sensible y profundo de nuestros compañeros

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

Una muestra entre miles de la entraña criminal del régimen del dictador Fulgencio Batista fue que, al lado del edificio del llamado Palacio de los Tribunales de Justicia, (brutal ironía) apareció el cuerpo destrozado de un hombre de 25 años: Gerardo Abreu conocido por sus compañeros de lucha como Fontán.

 

Foto: Archivo

 

Su cadáver presentaba 15 perforaciones de armas de fuego, 57 pinchonazos, le habían cortado la lengua y machacado sus órganos genitales sin poder arrancarle una palabra.

Doblemente discriminado por humilde y negro, este muchacho santacruceño nacido en la barriada de El Condado, se trasladó a La Habana en busca de mejores oportunidades de empleo y laboró en lo que apareciera, aprendiz de carpintero, trabajador de una imprenta y peón de mercado. Según su hermana para poder alquilar un cuarto tuvo que acudir a un amigo porque no admitían ni a niños, ni a negros, ni a perros.  Siempre encontró tiempo para desarrollar su afición de declamador de poesías afrocubanas en lo que llegó a ser profesional en la radio y en la televisión. Su nombre artístico era Gerardo Marín, el oleografista del verso negro, también imitaba a artistas famosos, le gustaba hacer sketchs cómicos…  todo un artista.

Miembro de la Juventud Ortodoxa, después del golpe de Estado de Fulgencio Batista, posteriormente organizó bajo las órdenes de Ñico López las brigadas juveniles del 26 de Julio en la capital.  Desplegó una intensa y diversa labor en el reclutamiento de militantes, recaudación de fondos, y los que lo conocieron relatan que a veces andaba a pie con una buena suma de dinero recaudado en sus bolsillos. Cuando le asignaron en un comienzo tareas de propaganda, inundó La Habana de carteles con consignas revolucionarias

Tras la partida de Ñico a México para incorporarse a los preparativos de la expedición del Granma, asumió la dirección de las brigadas  y llegó a convertirse por su bravura, capacidad organizativa, disciplina  el modo sabio, suave y firme de dirigir, su humanismo, inteligencia e interés por la cultura, a pesar de que no había culminado la enseñanza primaria, en un mito para los que conspiraban con él, quienes lo respetaron y admiraron al punto de  considerarlo el más capaz, sensible y profundo de todos ellos.  Entre sus acciones más connotadas estuvo la llamada noche de las cien bombas en La Habana. Siempre se preocupaba porque no hubiese víctimas inocentes.

Tenazmente acosado, el 6 de febrero de 1958 fue detenido por una perseguidora.  Conducido a la Novena Estación de Policía esbirros al mando de Esteban Ventura Novo fue brutalmente torturado para que delatara el lugar donde se ocultaban sus  combatientes del Movimiento y las armas, sin que lograran doblegarlo.

 

Acerca del autor

Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu