Artemisa.— ¿Noventa y nueve millones de pesos? ¡El número alarma, pero es real! Esa fue la multa impuesta por la Oficina Nacional de Atención Tributaria (Onat) en esta provincia a un trabajador por cuenta propia (TCP) del municipio cabecera, por evasión fiscal en el 2025.

“Aún no me repongo”, asegura Jaime Alberto Camerota. “Desconocía el proceder. No tenía la contabilidad tan exacta. Había arrendado un local de Comercio hacía apenas un año y estaba casi en ruinas. Poco a poco lo fui restaurando en función de abrir puntos para la venta minorista de alimentos. Descuidé esos pagos.
“Cierto día, por primera vez llegaron los compañeros de la Onat. Sacaron sus cuentas, evaluaron la documentación y ese fue el monto de mi deuda. ¡99 millones! Sin segundas oportunidades.
“Tuve la opción de fraccionar los pagos y no ir a juicio. Hasta vendí el carro y ya me restan unos 20 millones. Al mismo tiempo no me he detenido. Crecí en puntos de venta (ahora con 17 en el municipio) y comercializo otros productos, como aseo y también de la agricultura.
“Tengo 40 años y la voluntad de crecer como empresario en Cuba. Se nos han dado posibilidades para ello, pero no la capacitación necesaria. También los altibajos de la economía y la diversidad de las monedas con las que operamos afectan la contabilidad”, explica Jaime. “Ahora pago cada mes por encima de un millón de pesos en tributos”.
De igual tema, conversamos con José Dariel Gómez Llano, joven artemiseño de 27 años de edad, quien dirige la mediana empresa Pa’ Ya, Sociedad Unipersonal de Responsabilidad Limitada, constituida en diciembre del 2022.
Según la Onat, Dariel se distingue por la seriedad en el pago de las contribuciones tributarias, entre los 46 mil 101 contribuyentes de la provincia, de ellos unas mil 600 personas jurídicas.
“Llevamos la contabilidad al dedillo por dos sistemas: uno es Versat y el otro AxisPos. Este último nos conecta —para hacer el cierre diario— con las cajas registradoras de los tres puntos donde comercializo, en Artemisa y Guanajay.
“Pago mensualmente como promedio unos 500 mil pesos por los ingresos totales; además, del 1 % de la contribución al desarrollo local y el 35 % de las utilidades: la diferencia entre el ingreso y el gasto”, detalla José Dariel y refiere otros pagos por los aportes salariales de los 35 trabajadores en plantilla.
“En cualquier parte del mundo la contribución tributaria es ley. Nos corresponde cumplir”, insiste quien prevé expandirse al municipio de Mariel, con igual emprendimiento.
Al otro lado de la tarima
La apertura de nuevas modalidades para emprendedores posibilita el crecimiento de formas de gestión no estatal en Cuba que, de alguna manera, favorecen el comercio y los ingresos municipales.
De acuerdo con ello, Mileivis Pérez Alfonso, directora provincial de la Onat, reconoce el intercambio y colaboración con los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Turismo, Transporte y Justicia; Registro de Vehículos, notarías, la Policía Nacional Revolucionaria y otras instituciones, incluso, internacionales.
“Más de 8 mil millones de pesos se ingresaron en el año precedente por contribución tributaria en Artemisa. De ellos el 34 % pertenece a contribuyentes no estatales, integrados en 71 cooperativas no agropecuarias, 396 micro, pequeñas y medianas empresas (solo nueve estatales), más 83 proyectos de desarrollo local y 16 mil 473 TCP”, señala.
Empero, no se logra de manera tan natural esa cultura tributaria, argumenta una de las supervisoras provinciales, Surumy Valdés Miranda, con 14 años en la Oficina. La naturaleza del contribuyente es evasiva, insiste.
“Quienes abren negocios profundizan en el estudio de mercado, en el salario de la fuerza laboral, en la búsqueda de proveedores, en todo cuanto les ayude a crecer y asentarse; sin embargo, es muy común escuchar que violan o incumplen sus compromisos fiscales por no conocer y existen decenas de formas para prepararlos.
“Así falsean nóminas con salarios irreales, incluyen a obreros que no declaran, usan el pago de transferencia a su tarjeta personal y no en línea a su cuenta fiscal, entre otras violaciones.
“En el 2025 realizamos 5 mil 511 acciones de control a las formas de gestión no estatal en los 11 municipios. Se determinaron 339 millones 134 mil 815 pesos, por subdeclaración o incumplimientos de pagos”, plantea Valdés Miranda.
Por su parte, la directora provincial de la Onat habla de las medidas disciplinarias tomadas. “Tres cierres definitivos y dos temporales de negocios. En uno detectamos cero operaciones. Mantenían un financiamiento del extranjero para el pago de los trabajadores. A la vez, una inversión en el lugar, sin respaldo productivo o prestación de servicios.
“Otro contribuyente se mantenía en el potencial sin generar ingresos, sin contratación con proveedores, ni clientes, sin un órgano de administración, control y fiscalización. Tampoco contaba con aparato económico”, refiere Pérez Alfonso.
De interesante, califica la experiencia de otras 4 mil 726 acciones de control destinadas solo a las cuentas bancarias fiscales. “Por no abrir o no operar la cuenta aplicamos 206 multas. El monto de estas fue de 1 millón 25 mil pesos para el presupuesto del Estado y 426 cierres temporales o definitivos por iguales causas”.
Además, amplía que el año precedente “fueron procesados seis expedientes de personas por el delito de evasión fiscal. De los actores económicos involucrados cinco pagaron al momento la deuda en su totalidad. Uno espera la sentencia del tribunal”, asegura Mileivis Pérez.
Cuando el río suena…
Niurka Tabares Valdés, licenciada en Derecho, con la experiencia de 40 años en la actividad de la Fiscalía, se refiere a que en el Código Penal existe el título contra las Haciendas Públicas, en el cual se establece el delito de evasión fiscal.
¿Qué sucede cuando alguien no accede voluntariamente al pago de sus obligaciones fiscales? “En cualquier Código Penal vigente en el mundo se convierte en una figura delictiva. Recibe sanciones severas, puesto que incumple con una obligación, de la cual depende el funcionamiento de la sociedad donde vive.
“Quien no paga impuestos, porque sencillamente no lo desea, oculta sus ingresos para reducir la contribución, falsifica documentos por evadir el pago, y los propios funcionarios de las oficinas tributarias que sean capaces de contribuir a falsificaciones u otras irregularidades, son sancionados”, concluye.
Existen muchas fórmulas para esquivar el fisco. Es cierto, pero también otras maneras de persuadir, sensibilizar y exigir el cumplimiento de la Ley no. 113, del Sistema Tributario Cubano.
De uno u otro lado hay hechos que convergen en razones y justificaciones. No se puede ver la evasión del fisco solamente como asunto de la Onat o de la Fiscalía. Muchos de estos actores están afiliados a un sindicato. ¿Es ese escenario parte del problema o de la solución? ¿Propiciamos los análisis? Hay tela por donde cortar.
¿Quiénes son los destinatarios de los tributos, impuestos y contribuciones? Todos. No es ocioso decir que se destinan a Educación, Salud, Servicios Comunales, Deportes y otras actividades públicas o sociales que se deben mantener. Por eso es mejor que las cuentas estén claras.
Que los actores económicos cumplan con su contribución tributaria es una prioridad. Siempre, ¡vale más precaver… que lamentar!
Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.


