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Pagar un servicio que no recibo

cartaYanelys Lara Ulloa reside en calle General Aguirre número 561, in­terior, entre Emilio Núñez y Mar­ta Abreu, municipio del Cerro, La Habana, y lleva un año con el ser­vicio telefónico interrumpido:

“Todo comenzó con problemas en la línea y cuando intentaba ha­cer una llamada no tenía corrien­te. Esta situación duró dos o tres meses y aunque lo reportaba no me atendían.

“La operadora que recibía la queja me daba el número de repor­te una y otra vez, con el siguiente recado, que debía esperar. A veces sentía un timbre, pero al descolgar siempre era un equivocado, ya que se entrecruzaban las líneas.

“En junio me presento en la oficina de Carlos III y además de plantear mi situación señalo que mi número podría tenerlo otra persona.

“Me atendieron amablemen­te, pero cuando me buscó en una computadora me informó que de­bía pagar dos meses de deudas. Yo siempre he pagado por transfer­móvil, aunque dejé de hacerlo por considerar ilógico pagar por un servicio que no tenía.

“Finalmente la compañera de Etecsa me convenció y continué pagando para no perder el telé­fono.

“Debo aclarar que en ocasiones me ponen 200 minutos a mi móvil y la demora para el arreglo de mi fijo lo siguen reportando ‘pendiente de cable’”.

“¿Por qué debo seguir pagan­do por la propiedad de un número telefónico, que está fuera de servi­cio? ¿En qué momento aparecerá el cable para su solución?

“Conozco los problemas y ca­rencias que tenemos, pero a otras personas les restablecen enseguida el servicio”.

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