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Encarrilados

Ciego de Ávila.— Ásperos están hoy los caminos de hierro. Las inclemen­cias del acarreo de cargas las palpa en el taller, llave en mano, Felipe Díaz Denis, diestro mecánico en la unidad empresarial de base (UEB) Ferroazuc, colectivo insignia del sis­tema de los ferrocarriles en esta cen­tral provincia y el más eficiente de su tipo en el país.

La vitalidad de la técnica ferroviaria en manos de los innovadores. Foto: José Luis Martínez Alejo

Muy tensa es la jornada en el puesto de labor. Opina el trabaja­dor que “la escasez de combusti­bles, lubricantes y energía eléctri­ca aprietan, pero no nos ahogan”. Y continúa en las reparaciones de la locomotora diésel 312020, con la habilidad de más de medio siglo en ese oficio.

No menos complicada es la tarea de su compañero de faena, Luis Raúl Barrios Brito, quien comenta que “la 19 es una de las máquinas nue­vas con problemas; estoy innovando, cambiando los reductores”, dice y si­gue en su cometido.

José Antonio Rodríguez Fer­nández, subdirector técnico de la UEB, argumenta: “Les buscamos soluciones a las máquinas modernas TGM8km en nuestro centro, porque algunas han dejado de funcionar y, por el déficit de piezas de repuesto, les estamos adaptando los hidroven­tiladores y los trucks de las locomo­toras antiguas TGM8 en desuso.

“Las transmisiones hidráulicas de las locomotoras nuevas se rompen frecuentemente, hay que rellenar los piñones, y los rodamientos de trac­ción se deterioran mucho por la mala calidad de esas piezas, se requiere innovar”.

Mientras los aniristas accionan en los tres talleres de la entidad, marcha también en la recta final el alistamiento de los equipos en los establecimientos municipales de Fe­rroazuc, ubicados en los centrales azucareros Ciro Redondo, Ecuador, Enrique Varona y Primero de Enero.

Allí se han pasado días sin tra­bajar. Las tensiones ante los apago­nes disminuyen algo con un grupo electrógeno de emergencia. Esta ayuda del gobierno provincial ha posibilitado recuperar el programa de reparaciones del equipamiento que participará en la zafra azuca­rera 2025-2026, explicó Juan Luis Mora Tamayo, director general de la UEB.

“Debemos llevar 195 carros jaula a la contienda para la trans­portación de caña, están listos 184; y seis locomotoras preparadas para arrancar, de las 10 previstas. Lo que falta por hacer no será impedimento porque, además, tenemos el personal calificado para lograr con eficiencia las transportaciones de caña, azú­car, miel final y otros productos”, precisó.

 

Ni para coger impulso

Marcha atrás no circulan ni para impulsarse los medios de los ferroa­zucareros avileños por los rieles de la economía. A pesar de los grandes obstáculos no solo en la vía férrea y del déficit de piezas de repuesto, avanzaron el pasado año hasta supe­rar en casi 100 mil toneladas el plan de transportación de mercancías y obtener 15 millones 139 mil pesos de utilidades, el 182 % de lo planificado.

“Transportamos áridos hacia las provincias orientales afectadas por los huracanes, llevamos azúcar de la región central hasta el puerto de Ca­rúpano, trasladamos yeso y áridos para la fábrica de cemento Siguaney y materializamos los compromisos en nuestra misión principal que es mover los volúmenes de caña hacia los centrales y sus producciones de derivados”, subrayó Juan Luis.

Mantener un coeficiente de dis­ponibilidad técnica de locomotoras y vagones por encima del 90 % en estos tiempos de múltiples contin­gencias responde a la heroicidad y ingeniosidad de los hombres y muje­res de Ferroazuc Ciro Redondo, que no admiten descarrilamientos en el cumplimiento de su tarea diaria.

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