Masivo tributo en Matanzas





_____________________________________________________________________________
Holguín honra
El parque central de Holguín, «Calixto García», es testigo este viernes del tributo de un pueblo a sus 32 hijos caídos en Venezuela tras el vil ataque del gobierno de Estados Unidos, el pasado 3 de enero.

El dolor ante la injusticia asume hoy muchos rostros. Se enquista entre los ojos de madres, hermanos, hijos, sobrinos, amigos, compañeros de trabajo… que miran con desconsuelo las fotos de sus seres queridos.

Entre los 32 cubanos, siete tienen sus raíces en este oriental territorio, de modo que el sentimiento de pérdida abre sus fauces un poco más y afinca sus colmillos sobre los corazones.
En el Museo de Historia «La Periquera», se han dispuesto las 32 fotos de los caídos y los restos mortales de cinco de ellos. El pueblo desfila en silencio ante las imágenes, deposita flores, honra…
Entre los dolientes más cercanos las palabras se resisten a salir. La angustia las ahoga antes de que puedan verbalizarse. Sin embargo, Leyanis Cintras Diéguez, esposa del Teniente de la Reserva Luis Manuel Jardínes Castro, se levanta de su asiento porque quiere ganarle al dolor compartiendo un poco sobre su compañero de vida.

«No tiene comparación lo que yo diga de él. Personas que conoció en últimos momentos me estaban llamando para decirme el buen hombre y amigo que era. Era buen esposo, padre e hijo pero su trabajo era lo primordial. No había un día en que no saliera a las cinco de la mañana para su trabajo. Tuvo el honor de poder cumplir esta misión, a la que fue con todo el orgullo y dispuesto para lo que fuera», subraya.
«Tenemos el corazón apretado hoy pero sentimos que muchos cubanos están al lado de nosotros, sintiendo el mismo dolor y eso nos enorgullece. Nos da fuerza», afirma.
Hoy en la ciudad de Holguín nadie es indiferente al dolor. Joel Queipo Ruiz, miembro del Comité Central del Partido y su primer secretario en Holguín, recordó la contundente frase de Fidel: «¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!».

Ante los miles de holguineros congregados en el centro de la urbe, el dirigente expresó: «Nuestros compatriotas eran hombres de carne y hueso con sueños sencillos, formados en la ética de la conciencia histórica y en el internacionalismo que nos enseñó Fidel.
«No nacieron héroes, eran hombres como tantos otros, con madres que los esperaban, esposas que los soñaban, hijos que los admiraban, amigos que los acompañaban, pero cuando la historia los llamó respondieron sin dudar y entonces lo hicieron como héroes, como gigantes, sin más medallas y grados en el pecho que los de la fidelidad, la lealtad y la determinación de los hombres que nunca fallan». (Lianne Fonseca)
Desde Camagüey honran a combatientes caídos en Venezuela
Este viernes ha sido un día que se ha tornando gris, frío. Mas nada ha detenido a los agramontinos que, de a poco, se reunieron en la plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte desde bien temprano, para, como en toda Cuba, homenajear a los 32 combatientes caídos heróicamente durante el ataque imperialista de Estados Unidos contra Venezuela.

Unas cien mil personas acudieron a la cita para luego de un acto de reafirmación revolucionaria transitar frente a las imágenes de los héroes y con un saludo, una mirada o desde el silencio honrar y confirmar, que el pueblo, como ellos defenderá a la Patria socialista.
Durante el acto, Walter Simón Noris, primer secretario del PCC en Camagüey, confirmó en sus palabras que esta acción imperialista de Estados Unidos reafirma los intereses hegemónicos de ese gobierno con América, «algo que tantas veces denunciaron Martí y Fidel».

Pero, como añadió, estas acciones solo refuerzan la voluntad y la convicción de no claudicar en la decisión de defender la soberanía.
«Hoy, acotó, vinimos a honrar a los hijos de esta tierra que combatieron la acción ilegal e ilegítima en la República de Venezuela. Nuestros combatientes caídos en desigual combate no han muerto se han convertido en raíz y bandera, se han elevado al altar sagrado de la historia. Su sacrificio no será olvidado jamás, su memoria inspira».

Algo que confirma Rafaela Castro Rondón, licenciada en enfermería con 55 años de experiencia y que labora en el hospital Amalia Simoni, quien no pudo contener las lágrimas frente a los fotos de los combatientes. «Yo conozco a los venezolanos, dice, estuve en tres ocasiones allá cumpliendo misión y es un pueblo digno, valiente. Y lo que pasó duele, esto duele, pero nos da energía para fajarnos. Me indigna, me da una rabia con los yanquis horrible. Pero estos héroes estarán siempre con nosotros».

En el salón de protocolo Nicolás Guillén Batista de la plaza de la Revolución junto a las fotos de los combatientes hay ofrendas florales del pueblo de Cuba y luego de que los camagüeyanos pasen se realizarán guardias de honor. (Gretel Díaz)
Llantos compartidos
Emociones encontradas se vivieron este viernes en el vestíbulo del cine Caribe, en el Municipio Especial, Isla de la Juventud, donde el pueblo rindió homenaje póstumo a los 32 combatientes cubanos caídos heroicamente, el pasado tres de enero, durante el criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Los 14 sindicatos del territorio, encabezados por las máximas autoridades de aquí rindieron honor y gloria a las víctimas de este nuevo acto criminal de agresión y terrorismo de Estado, donde los combatientes supieron poner en alto, con su actuación heroica, el sentir solidario de millones de compatriotas.
Símbolos de que la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, como dijera el Apóstol, la compacta concentración demostró que el sacrificio de los hermanos caídos no será olvidado, su memoria inspirará nuestro compromiso con justicia, solidaridad y unidad, pues murieron defendiendo una causa justa, lo cual enaltece la honra y el prestigio de los cubanos, herederos de una tradición patriótica.
Mejillas humedecidas
Cada rostro que acudió al homenaje póstumo evidenciaba también su compromiso, como mismo los hicieron los 32 cubanos caídos, de ser fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa; además de cumplir con dignidad y de forma heroica con su deber.

También, sus ojos hablaban de esa estirpe de los que no se doblegan ni se dejan vencer, como nuestros 32 héroes que cayeron combatiendo duro, por los que hoy la Patria os contempla orgullosa.
En las palabras centrales del homenaje, Rafael Ernesto Licea Mojena, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la Isla, expresó nuestra determinación firme porque somos un pueblo de Patria o Muerte, que no se rinde ante el enemigo imperialista ni se vende.
¡Gloria eterna a nuestros mártires caídos en combate ante el más hostil y violento imperio!, coreaba la masa obrera posicionada para pasar al tributo.

La fuerza de los 32 hermanos se ha multiplicado, su ejemplo enaltece el honor y la valentía de los hombres y mujeres de cada centro laboral, quienes tampoco dejarán caer la bandera de la Revolución y harán suyo el dolor de los familiares y compañeros de los hermanos asesinados por el invasor imperialista, defendiendo la soberanía de la tierra de Bolívar y de Chávez.
Llanto reiterado hubo en las mejillas de decenas de los presentes, al imaginarse a los combatientes caídos, portadores del coraje y las ideas heredadas de nuestros próceres.
Hoy Cuba llora por otro atentado venido del Norte, pero como mismo Fidel denunció unos días después del atentado de Barbados, «nada detendrá la Revolución y a la vez se preguntaba (…) qué se pretende con estos crímenes. ¿Destruir la Revolución? Es imposible.La Revolución emerge más vigorosa frente a cada golpe y cada agresión, se profundiza, se hace más consciente, se hace más fuerte. ¿Intimidar al pueblo? Es imposible. Frente a la cobardía y la monstruosidad de crímenes semejantes el pueblo se enardece, y cada hombre y mujer se convierte en un soldado fervoroso y heroico dispuesto a morir».
Han transcurrido apenas 13 días del atropello en Venezuela y el dolor de estos familiares jamás acabará, tampoco el sufrimiento de la Patria, lo mismo que el reclamo permanente ante crímenes semejantes que no se mantendrán impunes mientras Cuba llore a sus hijos. (Gloria Morales)
_____________________________________________________________________________
“Una bomba, cuatro horas después”
Hay días fríos y tristes, a pesar del sol. Enero se ha encargado de mutilar la alegría de muchos después que una bomba sin nombre y apellidos dejara sin vida a 32 cubanos, entre ellos el Capitán Adrián Pérez Beades, del municipio artemiseño de Bauta, quien pasó del sueño a la muerte, en tierras bolivarianas.

“A las 10 de la noche, hora de Cuba, y a las 11 de Venezuela, estábamos conversando con el cariño y la tranquilidad de quienes no presumen un vendaval.
“Que cómo está la niña, que cómo me fue el día en el Tribunal de Bauta donde ejerzo como jueza, de su cotidianidad, de la nuestra hasta mínimos detalles. Y nos despedimos sin saber que no había un después”.

Hasta la pregunta que no quiero hacerle duele. Hablo con la esposa de uno de los héroes cubanos, del Capitán que ella conoció desde la primaria en las Minas de Matahambre, en Pinar del Río, de quien colaboraba con la crianza de su hijo mayor y la alegría de compartir una bebé juntos, de solo tres años y cuatro meses.
Olga María Hernández nos cuenta, con voz apagada, de la bomba tirada encima de la casa donde estaba Adrián junto a otros 11 combatientes. A él, la explosión lo tiró, casi intacto, a unos 300 metros del lugar. Los compañeros de la vivienda del lado salieron en su búsqueda a esa hora de la madrugada del 3 de enero, con la esperanza de encontrarlo vivo. Pero no.
“Fue una bomba mortal. Después, ráfagas de tiros desde aviones, como para exterminarlo todo, me contaron. Allí no quedó nada”, dice sin apenas respirar.

“Aquí me queda nuestra niñita Aitana. Sueños sin cumplir. Decenas de planes que guardábamos celosamente para cuando regresara de su misión que era solo por dos años.
“Nuestra vivienda en Bauta, perdió la amabilidad de un esposo, un padre como el que cualquiera niña quisiera tener eternamente. ¿Y yo? Ni lo sé aún, porque cada día pesará más la ausencia del pinareño, del ingeniero, del combatiente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del sostén familiar, del amor de mis días.
En su tamaño de poco más de un metro y su cuerpo delgado hay un desconsuelo admirable. Es dolor y es orgullo. Es el símbolo de un héroe y de un mártir.
“Él pasó del sueño a la eternidad, a la gloria. Sabía que estaba en una misión importante, pero también, que un capitán de solo 34 años de edad tenía otras muchas tareas que cumplir; sin embargo, una bomba, cuatro horas después de escuchar su ’te amo’ truncó su existencia en la tierra, mas no en el corazón de Cuba, en el altar de la Patria, en nuestra familia”, así fueron sus palabras, y bastan para saberla heroína también. (Yudaisis Moreno)
_____________________________________________________________________________
Desde la Ciudad Héroe de la República de Cuba honor y gloria a los combatientes caídos en Venezuela
“Al decir sus nombres los traemos a esta plaza, están aquí con nosotros”, expresó Beatriz Jhonson Urrutia, primera secretaria del Partido en esta suroriental provincia en las palabras que dieron inicio al homenaje póstumo, que ahora mismo tiene lugar en la plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales.


Adelkis, Yordenys, Daniel, Alejandro, Bismar, Hernán, Ismael, Yandris y Erdwin, junto al resto de sus hermanos de armas y compromiso son ya banderas de combate permanente frente a un imperio que ha reconocido todo lo hecho para asfixiarnos, para, en vano, rendirnos.
Esta nueva afrenta, este nuevo episodio de dolor y muerte de cubanos, no hace más que fortalecernos, unirnos más, repudiar y despreciar más a quienes nos amenazan.

Así lo ratificaron los presentes en la plaza santiaguera, hombres y mujeres de diferentes sectores, jóvenes, niños, ancianos, gente de pueblo, como los 32 caídos en Venezuela.
“Esta nueva generación del centenario, dijo el estudiante universitario David Alejandro Medina Cabrales, porque somos del centenario de Fidel, ratificamos, como nuestros padres, que somos de Patria o Muerte.
A su voz se sumó la de Victor Hugo Leyva Sojo, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba en esta provincia, quien sentenció: “no hay mejor lección de historia que esta, aquí se resume la valentía y el patriotismo de los cubanos, la unidad como poder invencible que nos ha traído hasta acá, además de las entrañas y pretensiones del monstruo imperial”.
La ocasión de tributo a los caídos en Venezuela, junto al dolor, el luto y el sentimiento de todo un pueblo, también se convierte en multitudinaria expresión de reclamo por la liberación del legítimo presidente de la hermana nación bolivariana, Nicolás Maduro.
Se agigantan en este día de honor y gloria las palabras del General Antonio Maceo, esculpidas en bronce en una de las paredes de la propia plaza santiaguera: “Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”. (Betty Beatón)
Leales al honor
Una multitud de espirituanos colmó la Plaza de la Revolución Mayor General Serafín Sánchez Valdivia de Sancti Spíritus en ofrenda a la dignidad de los 32 valerosos cubanos caídos en el cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela

La lealtad del pueblo espirituano a las más sagradas convicciones de la patria fue demostrada por la multitud que colmó la Plaza de la Revolución Mayor General Serafín Sánchez Valdivia de Sancti Spíritus este viernes, para rendir tributo a los 32 cubanos caídos en el cumplimiento del deber en la República Bolivariana de Venezuela, en desigual enfrentamiento contra fuerzas norteamericanas.
“Nos une el dolor, pero nos convocan los principios y la convicción de que los cubanos somos un pueblo duro, tal como se vio obligado a reconocer el terrible ser humano que hoy se sienta en la Casa Blanca”, expresó Deivy Pérez Martín, miembro del Comité Central del Partido y su primera secretaria en la provincia, al intervenir en el acto en homenaje a quienes ofrendaron su vida en la tierra venezolana.
“Sancti Spíritus ratifica una vez más que Cuba puede contar con el coraje, pero también con la sensibilidad de los hijos de esta central provincia”, apuntó la dirigente partidista en su alocución al pueblo, previo al momento de pleitesía en el interior de la sede del Comité Provincial del Partido.
La doctora Raisa Elena Hernández Hurtado proclamó el compromiso de los profesionales de la salud con el pueblo venezolano, principalmente de quienes cumplieron misión internacionalista en esa nación suramericana. “Es un compromiso moral estar en la plaza porque su legado de esos héroes nunca morirá”, acotó.

Para Mirelis Bernal García, trabajadora de la Empresa Eléctrica en el territorio fue estremecedor ver a familias sumidas en el dolor de conocer la muerte de un familiar querido y también, la sensibilidad de los miles de cubanos que los acompañan en el sentimiento, “muestra de la unidad que nos caracteriza”, apuntó. (Yuleiky Obregón Macías)
32 razones para volver al Parque
Santa Clara volvió a latir con fuerza en su centro. Desde temprano, este viernes, el Parque Vidal repletó de pasos decididos, flores apretadas en las manos, banderas en alto y una certeza compartida: rendir tributo a los 32 cubanos caídos en Venezuela no es solo un deber patriótico, es una necesidad del alma.

Vinieron de todos los sectores. Obreros de la construcción, trabajadores del transporte, de la gastronomía, de la industria alimentaria. Estudiantes de medicina, profesores, amas de casa, jubilados, jóvenes con el uniforme escolar aún puesto. Algunos llegaron en grupos organizados por sus centros laborales; otros, por cuenta propia, impulsados por el deber moral. Pero todos con un mismo propósito: rendir homenaje y reafirmar principios.
«Estamos ante la presencia de un crimen más del imperio», dijo Ángel Soto, «respaldamos al gobierno legítimo de Venezuela y rendimos tributo a nuestros combatientes, ellos son la vanguardia de un ejército que es todo el pueblo».

El dolor era compartido, pero no paralizante. Era un dolor que movilizaba, que se transformaba en fuerza. «Hoy más que nunca se pone de manifiesto aquella frase del Comandante: el dolor no se comparte, se multiplica», recordó Lázaro Franco. «Y cuando un pueblo llora la injusticia, también se fortalece. No les tenemos miedo. Estamos dispuestos a dar la vida como la dieron nuestros 32 hermanos». La jornada no fue solo de denuncia, sino también de reafirmación. «Ratificamos la decisión de seguir construyendo el socialismo. Todo sea por la paz y por seguir adelante».
La juventud tuvo un protagonismo especial, Leonardo Fernández, estudiante de la Universidad de Ciencias Médicas, se unió al dolor de todo un país «Muchos pensaban que los jóvenes no estarían, pero aquí estamos, uniformados, comprometidos, rindiendo tributo con honor y gloria».

Estudiantes extranjeros también se sumaron, conmovidos por una tragedia que sintieron como propia. «Nos sentimos tocados por esta situación, Cuba nos acoge, y hoy nosotros también decimos presente, apoyamos a Venezuela porque Cuba siempre nos ha apoyado».
El homenaje fue también una reafirmación de principios. José Luis Tejeda, lo dijo sin rodeos « Estar aquí es estar con la patria, con los que cayeron, hasta las últimas consecuencias» y «No podíamos faltar, perdimos valiosos jóvenes que cumplían una misión justa y estar aquí es lo mínimo que podíamos hacer».

«Los cubanos siempre estamos donde se nos necesita, en nuestra patria nos enseñaron a ser solidarios, a no quedarnos de brazos cruzados; y los que están equivocados son los que destruyen países y siembran odio» comentó con voz firme Eduardo La Rosa.
La jornada incluyó momentos de silencio, consignas, flores, y una peregrinación simbólica frente a las imágenes de los caídos. «Vinimos casi todos del colectivo», comentó un dirigente sindical. «Y volveremos en la tarde. Es un deber moral».

Juan Pedro Hernández, expresó con serenidad: «Este homenaje es también una alerta. Lo que ocurrió en Venezuela puede pasar en cualquier país, por eso estamos aquí, reafirmando que no olvidamos y que no nos rendimos».
Y así, entre flores, banderas y compromiso, Santa Clara volvió a hablar. No con discursos grandilocuentes, sino con la voz colectiva de su gente. Con la fuerza de quienes saben que la historia se honra viviéndola con coherencia.
Granma rinde emotivo homenaje a los héroes caídos en Venezuela
Miles de personas, con una amplia representación de trabajadores, estudiantes y pueblo en general, llenaron este viernes la Plaza de la Patria de Bayamo para rendir un sentido homenaje póstumo a los 32 cubanos caídos en Venezuela el pasado 3 de enero, en especial a los seis hijos de la provincia.

La ceremonia, organizada bajo el precepto de Honor y Gloria, contó con la presencia de las máximas autoridades del Partido, el Gobierno, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT), así como de las organizaciones de masas.
La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) movilizó a sus 15 sindicatos provinciales, quienes acudieron con disciplina y compromiso revolucionario, portando prendas blancas como símbolo de pureza y paz, además de las banderas de Cuba, Venezuela y del movimiento 26 de Julio.
Al tributo acudieron más de veinte instituciones educativas de todos los niveles de enseñanza con especial protagonismo de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

De manera general profesionales, obreros y jubilados, desfilaron durante horas ante los féretros cubiertos con la gloriosa enseña nacional.
El acto inició con las palabras de Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido en Granma, quien se refirió a las cualidades de los seis combatientes granmenses y expresó su solidaridad con los familiares presentes: “No son héroes de mármol, son héroes de carne y hueso”, expresó con profunda conmoción.
En otro momento destacó el orgullo de cada patriota de esta tierra por los combatientes caídos y la convicción de que no serán olvidados. «¡Ellos han enaltecido el nombre de Cuba!”, enfatizó.
Ortiz Barceló desafió al imperialismo a intentar apoderarse de este archipiélago y remarcó el hecho de que será defendido hasta la última gota de sangre.
Los granmenses caídos gloriosamente en Venezuela son: Erdwin Rosabal Ávalos, Rubiel Díaz Cabrera, Adriel Socarrás Tamayo, Fernando Báez Hidalgo, Yasmani Domínguez Cardero y Alexander Noda Gutiérrez. Sus restos fueron trasladados al Panteón de los caídos en los municipios de Pilón, Río Cauto, Cauto Cristo, Yara, Jiguaní y Bayamo, respectivamente.
El tributo, que se extendió hasta horas de la tarde, fue más que un adiós: una reafirmación de principios revolucionarios y un mensaje de unidad frente a las agresiones del gobierno de los Estados Unidos.
Acerca del autor
Periodista cubana. Máster en Ciencias de la Comunicación. Profesora Auxiliar de la Universidad de Oriente. Guionista de radio y televisión.
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.
Anisbel Luis Reyes
Licenciada en Periodismo, reportera y redactora de prensa en la Emisora Estereocentro de la ciudad de Santa Clara, reportera en el periódico Vanguardia, y corresponsal de Villa Clara en el periódico Trabajadores.







