La optimización del tradicional sistema de atención a la zafra azucarera por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Matanzas intenta asegurar el eficiente cumplimiento de las 13 mil 503 toneladas (t) de azúcar crudo planificadas para la contienda 2025-2026 en una provincia con una década sin satisfacer sus cifras.
Son 23 los colectivos laborales y varias mipymes los encargados de materializar la iniciativa de apoyo a los 14 pelotones cañeros, los tres turnos de la industria y a Ferroazúcar, acciones ya habituales en los últimos años, un programa liderado por la CTC y los sindicatos, con alcance a las entidades matanceras en ese concepto de que la zafra debe ser un asunto de todos.
En este aspecto, se argumentó el rol de las empresas de Comercio y Gastronomía para las ofertas en la cafetería, y de otras propias del sector como Esazúcar, encargada de la alimentación mediante sus centros de elaboración, así como también no descuidar un aseguramiento como los sistemas de pago.
Las actividades promueven no solo el acompañamiento a los hacedores de la gramínea o la venta de recursos en ferias, sino la puesta en marcha de un movimiento emulativo de reconocimiento oportuno tras concluir cada faena.
“Lo importante es buscar el compromiso hombre a hombre para lograr la materialización de esa cifra. Lo demás lo pondremos nosotros con un sólido apadrinamiento”, significó Osmar Ramírez Ramírez, secretario general de la CTC en este occidental territorio, al analizar el tema en la reunión mensual del Secretariado.
Al presentar el punto, la integrante del Secretariado Yanet Díaz, insistió en lo perentorio de hacer corresponder el sistema atención con una respuesta efectiva de los azucareros, porque “no es posible en los últimos tiempos tantos incumplimientos… Esperamos una muy buena reacción de la empresa agroindustrial Jesús “Rabí” Sablón Moreno, encargada de procesar toda la caña dispuesta para ella, al ser la única que molerá en esta occidental provincia”.
Díaz observó con preocupación que por razones objetivas la zafra no haya arrancado en la fecha prevista del 6 de enero, lo que obliga, remarcó, a realizar ajustes necesarios para recuperar la producción de esas jornadas perdidas. Lo bueno, acotó, es que el central tiene posibilidades reales de superar las 162 t diarias, y satisfacer las cifras aprobadas.
La gestión de la CTC del municipio de Calimete, donde está enclavado el central Rabí, y del sindicato azucarero tienen que lograr el cumplimiento de este plan de aseguramiento político, coincidieron varias intervenciones. En este objetivo, se impone, acotó Díaz, el fortalecimiento de todas las secciones sindicales.
Yasiel Osvaldo Pieter Terry, miembro de la Comisión Organizadora 22 Congreso de la CTC, reflexionó sobre la necesidad de que el sindicato azucarero funcione diferente para movilizar a los trabajadores, especialmente en la industria, donde hoy están los problemas, sobre todo en el control interno, para evitar el robo del azúcar, por las implicaciones que ello tiene… Hay que aprovechar los espacios propios del sindicato para exigir, alentar, movilizar. “La zafra hay que lograrla”, sentenció.