El triunfo por la mínima 3-2 frente a Holguín en uno de los partidos sellados dio a Pinar del Río este domingo 4 de enero una virtual clasificación a la postemporada de la 64 Serie Nacional, pues aún deberá esperar que Villa Clara caiga en alguno de los ocho desafíos que le restan. Otra vez la opción matemática existe para los naranjas y mientras la tengan no podrán empezar los play off.
Los más occidentales sí eliminaron con su victoria a los Elefantes de Cienfuegos, que fueron de los animadores más estables de la campaña, aunque se hayan quedado a las puertas del octavo lugar. El liderazgo real de Erisbel Arruebaruena y la actuación excelente de un grupo de jóvenes talentos llevó de nuevo al estadio 5 de Septiembre a sus seguidores y solo un remate final sobre la raya de los vueltabajeros los privó de una alegría más grande. No obstante, desde ya clasifican como uno de los equipos eléctricos del torneo.
Pero volvamos a Pinar, escuadra que nunca se dio por vencida y sacaron partidos de algunos «congeladores», sobre todo en el último tercio. Por supuesto, aquí vuelve a ser protagónico el papel de Alexei Ramírez, acompañado de un veterano como William Saavedra, en tanto Frank Luis Medina desde el box aportó la quinta parte de los 40 éxitos logrados.
La pregunta que muchos intencionan en redes sociales y en vivo a este periodista sigue siendo lo relacionado con la duración de los segmentos de cuartos y semifinal, ahora que Cuba no fue invitada a la Serie del Caribe y todavía hay incertidumbre sobre la celebración de la Serie de las Américas. ¿Por que no volver a los siete desafíos acordados en el Congresillo en lugar de cinco como se anunció por la premura del tiempo?
De ser posible en cuanto a alojamiento y tiempo, levanto mis dos manos por retomar ese formato. Es la etapa más esperada dentro de nuestro pasatiempo nacional y bastante lastimada ha estado la serie en cuanto a asistencia a los estadios y calidad.
Sé que existe un entrenamiento previsto para la selección nacional que se prepara para el Clásico Mundial, pero si no lo compromete del todo, ojalá podamos disfrutar unos play off más extensos, cual fiesta única no solo del deporte, sino del imaginario sociocultural de esta nación.