¿Qué decir de la natación cubana en los últimos años? ¿Dolor, sacrificio, partidas, decepciones, tímidos resultados, optimismos mesurados?

La galería de criterios y pareceres de seguro darían para cientos de artículos, pero hoy preferimos no adentrarnos en aguas tan profundas y peligrosas, escogemos compartir con usted una buena noticia. Algo que siempre viene bien y más en tiempos donde cualquier compasiva referencia nos alivia un poco el alma.
Un verdadero y alentador tesoro capturaron ocho nadadores cubanos que participaron en el Torneo Claude Sufrin in Memóriam 2026, en Martinica, el pasado fin de semana.
Dos títulos, seis segundos lugares y cuatro terceros redondearon una lid, quede seguro dejó un buen número denotas positivas en atletas y entrenadores.
Algo debe quedar claro. Los tiempos y los resultados no indican que muy pronto llegarán conquistas de mayor lustre, pero alientan de cara al ciclo olímpico que ya vivimos y en el que tal vez se alcancen cotas que hacen un tiempo atrás eran reales y esperanzadoras.
La justa en Martinica fue una parada de importancia en el adiestramiento de los nadadores cubanos rumbo al proceso de clasificación de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
De aquí y hasta el inicio de esa lid habrá tiempo de solo de optimizar tiempos, sino de soñar con mejores brazadas, y no solo de optimismo.


(19 puntos, 4 votos)