
Denominador común en los textos es que sancionan la intervención de tropas estadounidenses en la hermana nación sudamericana, en franca violación del Derecho Internacional y como prueba fehaciente de que no dudan en utilizar cualquier medio para promover sus intereses geopolíticos y económicos.
Los mensajes de la Confederación de Educadores Americanos, la Federación de Sindicatos Docentes de América del Sur y el Foro por la Educación en Iberoamérica manifiestan “su apoyo a todos los pueblos de América Latina y el Caribe, en su lucha por la autodeterminación, la paz, la justicia social y la integración regional”.
Igual sentir plantean el Comité Antimperialista Uruguayo de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del mundo; la Federación Unitaria del Transporte, Puertos, Pesca y Telecomunicaciones de América; la Federación Internacional Sindical de la Enseñanza; la nicaragüense Confederación Sindical de Trabajadores Roger Barrantes Estrada; el Instituto Obrero Internacional; el Comité de Los Ángeles Manos Fuera de Cuba; la Unión Marítima de Australia y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, así como la Confederación Sindical Internacional; la Confederación Sindical de las Américas y la Corriente Sindical Socialista de la Confederación General de los Trabajadores Portugueses-Intersindical Nacional.
La Nueva Central de Trabajadores y el Sindicato Mexicano de Electricistas llama “a cerrar filas y preparar una respuesta coordinada del movimiento popular latinoamericano”, en tanto desde Unión del Barrio, organización compuesta por latinoamericanos y personas que se solidarizan con nuestras luchas dentro de las fronteras de Estados Unidos, exhorta a oponerse “a las graves amenazas contra México, Cuba y Colombia”, y declara su “apoyo incondicional a la clase trabajadora en toda Nuestra América, en particular, al heroico pueblo de la República Bolivariana de Venezuela”.